Incluir el verbo emoticonear en la lengua española será cuestión de tiempo

No hay usuario de mensajería que no se haya rendido a los pies del paraíso del emoticono, pero ojo con la perversión del lenguaje cuando nos ponemos a escribir.

Un emoticono.
Un emoticono.

Creo que deberíamos incluir el término emoticonear, aunque suene a grosería, en nuestro lenguaje. Lo digo por la sencilla razón de que ya no hay día sin emoticono, incluso, así sobre la marcha se me ocurre que podríamos fijar una fecha para celebrar el “Día Internacional del Emoticono” porque lo cierto es que el uso de esos dibujillos con cierta gracia es universal. ¿Para qué aprender inglés, francés o alemán? Seguramente nos entenderemos a la perfección utilizando los emoticonos y seremos capaces de cerrar tratos de alto voltaje si utilizamos ese “saco de dólares”, la “andaluza feliz” o el tan manido “pulgar”. Entiendan mi ironía y no se lo tomen en serio, por favor.

Y es que esto de emoticonear implica ciertos riesgos porque las interpretaciones a veces se las traen. El caso es que hay algunos más espabilados que otros y no veas cuando se interpreta lo que no es, es decir, casi siempre. Definitivamente ahí tenemos que emplearnos a fondo y ponernos a escribir porque si no ya no hay quien pare la rueda. Resulta cómica la ironía al hablar del intercambio de mensajes, una necesidad absoluta de expresar nuestros sentimientos que encierra un alto grado de dependencia y en muchos casos supone un riesgo para el lenguaje.

Pero claro, después viene lo realmente serio, lo de escribir de verdad. Hoy leo en El País un artículo que habla de la ortografía esmirriada, para apurar o abreviar conversaciones a través de mensajes de móvil. A mí no me gustan las abreviaturas y en principio no me preocupa demasiado que se utilicen si quienes lo hacen son conscientes de que se trata de algo excepcional. El problema llega cuando empiezas a ver cosas como tb, q, bss o tpoc en correos electrónicos, textos escolares e incluso oficiales, o cuando a la hora de escribir la palabra completa, muchos no lo hacen correctamente o simplemente no saben cómo hacerlo. Eso sí que chirría y la expresión de sentimientos encerrados en emoticonos durante días, semanas o meses se evapora en un segundo ante una falta de ortografía.

Ojo, soy de las que piensa que en lugar de utilizar esas abreviaturas ilegibles que dañan a la vista, es preferible el emoticono, que en caso de prisa es preferible el emoticono, para reír, el emoticono. Pero por favor no pierdan la costumbre de escribir palabras completas, bonitas, biensonantes, aunque sea a través de mensajes de móvil.  Siempre se agradece.

 

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