La Iglesia rechaza el discurso de odio contra los inmigrantes

El obispo César García Magán ha rechazado la asociación entre inmigración ilegal y delincuencia, destacando la necesidad de promover la integración de los migrantes en la sociedad española.
El secretario general de la CEE, César García Magán. / RR SS.
El secretario general de la CEE, César García Magán. / RR SS.

Durante una rueda de prensa este viernes, el obispo César García Magán, portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), desvió su habitual tono amable para abordar con firmeza las preguntas de los medios sobre la posición de la Iglesia frente a la inmigración ilegal y las acusaciones de la ultraderecha sobre la supuesta alta criminalidad asociada a este colectivo.

"No se puede hacer la ecuación: Inmigrante es igual a delincuente, es igual a ladrón, es igual a violador. Es una injusticia identificar inmigración ilegal con eso. ¿Qué hay inmigrantes ilegales que han delinquido? Sí, también españoles que delinquen. Esa ecuación no se puede mantener", expresó García Magán de manera tajante.

Estas palabras del obispo coinciden con la votación de una exhortación pastoral por parte de los obispos españoles, un documento oficial que contiene 42 propuestas para promover la integración de las personas migradas y su diversidad cultural. García Magán enfatizó que "las personas tienen un derecho fundamental de buscar una vida mejor", desafiando la idea de que las fronteras son barreras insuperables impuestas por Dios. Además, destacó el compromiso de la Iglesia española en la atención a los migrantes, con 119 centros de atención repartidos por todo el país que atienden a más de 90.000 personas al año.

Discursos anti-inmigración

El obispo también arremetió contra los discursos anti-inmigración y las propuestas de leyes restrictivas, argumentando que la regulación debe centrarse en proteger a los propios inmigrantes y evitar que caigan en manos de mafias. Recordó el pasado migratorio de España para subrayar "el derecho fundamental" de migrar en busca de una vida mejor, señalando que muchos españoles emigraron en décadas pasadas en busca de oportunidades.

Estas declaraciones no son aisladas en el contexto de la Iglesia española. El presidente recién elegido de la CEE, Luis Argüello, y el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, han mostrado previamente su enfado ante discursos de odio contra los migrantes y han instado a una respuesta compasiva y solidaria hacia quienes buscan una vida mejor en España. Además, han alertado sobre las condiciones precarias en las que viven muchas personas migrantes en centros de acogida. @mundiario

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