La mujer en el bote, el asesinato sin resolver más oscuro de los Países Bajos

Parte del proyecto Identify Me de Interpol, esta mujer fue encontrada sin vida en un bote en Amsterdam y solo se sabe que daba dos nombres, ambos falsos.
Woman on the boat. / Interpol.int
Woman on the boat. / Interpol.int

La Operación Identify Me (Identifícame) es un proyecto lanzado por la Interpol en el que solicitan ayuda al pública para esclarecer asesinatos sin resolver de más de 20 mujeres. En sociedad con la policía de los Países Bajos, de donde vienen la mayoría de los casos, y el programa criminal Operación Solicitada (Opsporing Verzocht, nombre original en neerlandés) los investigadores esperan que con imágenes e información recopilada sobre las víctimas y las escenas se pueda dar por fin nombre a estas víctimas sin que los policías tengan el más mínimo indicio de sus identidades. El caso probablemente más bizarro, a falta de una mejor palabra, es el de la Mujer del Bote

De acuerdo al organismo internacional, su cuerpo fue descubierto el 16 de enero de 1998 en un bote que había sido incendiado en un canal de Ámsterdam, la pintoresca capital de los Países Bajos. Las autoridades locales no han sido capaces hasta la fecha de determinar cuál fue el origen de las llamas, por lo que no se puede descartar que fuera premeditado para eliminar una escena del crimen. Su cuerpo resistió el fuego ardiente, pero esa es ciertamente la única certeza del caso.

Publicación de Instagram con el retrato robot de la mujer en el bote en la última fotografía. / BBC 

De acuerdo a la página oficial de la carpeta, la mujer habrá tenido entre 25 y 35 años al momento de su muerte, medía 1 metro con 62 centímetros, pelo largo y marrón, probablemente teñido y tenía ojos verdes. Pero probablemente una de las características físicas que más sobresalían era la cantidad de eccemas y arrugas que tenía en sus piernas, puntualmente en las rodillas. A partir de ahí, todo es un absoluto misterio.

Contrario a muchas otras víctimas del proyecto, ésta sí que era conocida en la ciudad, o al menos eso se desprende que la policía ha sido capaz de determinar que solo hablaba inglés y siempre vestía de rojo. Unido a eso, se sabe que se hacía llamar por Karen o Catherine, aunque hasta la fecha no se ha podido comprobar si alguno de esos era su verdadero nombre. ¿Por qué vestía siempre de rojo? ¿Cuáles fueron sus pasos previos a su muerte? ¿Por qué estaba en ese bote en llamas? ¿Por qué daba dos nombres distintos pero nunca se pudo saber si alguno de ambos era el verdadero? Poco más que eso se ha podido desvelar en casi 25 años de investigación.

Esta es tan solo una de las 22 víctimas que yacen sin identidad en diversos puntos de los Países Bajos, Bélgica y ciudades alemanas fronterizas con ambos países. Para quienes puedan aportar algo de información, Interpol explica que pueden comunicarse a la Policía Neerlandesa directamente o visitar la página oficial del proyecto. @mundiario

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