Un estudio revela que las partículas que desprenden las heces en el aire contagian la covid-19
Se siguen revelando nuevas formas de contagio de la covid-19. Según un artículo publicado en la revista Annals of Internal Medicine, las partículas pequeñas de heces que integran la familia de los bioaresoles, que separan de la materia fecal y pueden subir tuberías arriba o bien contaminar el mismo baño si se aprieta el botón con la tapa del inodoro abierta, también son agentes para propagar la enfermedad sin darnos cuenta.
A esa revelador conclusión llegaron los investigadores chinos Kang Min, Wei Jianjian y Yuan Jun, quienes sugiere que 9 personas se infectaron de la covid-19 por esta vía en distintos pisos de un bloque de viviendas de la ciudad china de Guangzhou a comienzos de año. Allí también se estudiaron 193 residentes y 24 miembros del personal de administración del edificio que dieron negativo en el estudio.
“Cuando alguno de los pacientes usó el retrete y tiró de la cadena, el desagüe de la bañera en el mismo cuarto de baño podría haber permitido a los bioaerosoles portadores del virus volver a filtrarse en el ambiente y en otras habitaciones conectadas con el sistema de drenado”, explica el artículo. “Los bioaerosoles de un tamaño suficientemente pequeño pueden haber sido transportados por el aire a través de las tuberías y los conductos de ventilación durante horas y haber sido succionados en otros cuartos de baño cuando se cumplieran unas condiciones adecuadas”, añade.
La investigación realizada entre el 26 de enero de 2020 y el 13 de febrero de 2020, identificó 9 pacientes infectados en 3 familias. La primera familia tenía antecedentes de viajes al epicentro de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) en Wuhan, mientras que las otras 2 familias no tenían antecedentes de viajes y los síntomas aparecían más tarde.
Cabe mencionar que el contagio mediante partículas fecales ya había sido registrado en la epidemia generada en 2003 por el SARS-CoV-1, pariente cercano del actual coronavirus. En ese momento, 321 vecinos de una urbanización de Hong Kong llamada Amoy Gardens se infectaron y 42 de ellos murieron. @mundiario