Entrevista a David Couso: ‘La presencia en las calles será como hasta ahora’

David Couso durante el acto en Oleiros./ Sergio Casal
David Couso durante el acto en Oleiros (A Coruña). / Sergio Casal

La asociación HAC (Hermanos, Amigos y Compañeros) de José Couso, en voz de su hermano David, explica cuáles son las claves para que el asesinato de su hermano sea juzgado.

Entrevista a David Couso: ‘La presencia en las calles será como hasta ahora’

La asociación HAC (Hermanos, Amigos y Compañeros) de José Couso, en voz de su hermano David, explica cuáles son las claves para que el asesinato de su hermano sea juzgado.

El 11 de septiembre de 1973, Salvador Allende dijo: “Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo […] a aquellos que serán perseguidos […],  frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará”.

Exactamente 42 años después, una placa es descubierta junto a un olivo en una hermosa atalaya frente al Golfo Ártabro, en el Concello de Oleiros (Galicia). La insignia reza: “Parque público José Couso Permuy: Reporteiro gráfico asasinado polo exército dos Estados Unidos de América”. Muchos años y kilómetros separan ambos sucesos –y a sus protagonistas– que, sin embargo, ahora comparten eternidad en las calles de este municipio del noroeste del país que no olvida. En la tarde de la inauguración del parque, el hermano de José, David Couso Permuy; el alcalde del Concello, Ángel García Seoane; y posteriormente el cantautor Rafael Amor, consiguieron envolver el evento en un halo mágico, que prendía los sentidos de los asistentes. Emotivo. No obstante, la justicia no termina de llegar y la asociación HAC (Hermanos, Amigos y Compañeros) de José Couso, en voz de su hermano David Couso, explica cuáles son las claves para que el asesinato de su hermano, que ya se ha convertido en todo un símbolo del periodismo internacional, sea juzgado.

- La asociación de la que eres portavoz desde hace año y medio, la HAC, tiene como objetivo "impulsar la investigación que conduzca a saber qué pasó aquella mañana negra (...)". ¿En qué punto se encuentra en este momento dicha investigación?

- A lo largo de estos 12 años hemos sufrido zancadillas, quedando plasmado que los diferentes gobiernos de este país han torpedeado el proceso judicial abierto por la familia Couso. Después de comprobar a través de los cables de  Wikileaks que varios miembros del gobierno del PSOE recibían ‘órdenes’ desde la embajada de los Estados Unidos en Madrid para archivar la causa. Tanto la Ley Orgánica 6/1985 (de modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial) –donde quedaba patente que la búsqueda de justicia era irrelevante para el gobierno del PSOE–, como la decisión del gobierno del PP de cercenar definitivamente la jurisdicción universal en materia judicial en marzo de 2014, son ejemplos de la falta de compromiso con la Justicia Universal, que tantas victorias morales y humanitarias ha dado a este país.

- Después del auto emitido por el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ¿Qué oportunidades quedan? ¿Cuál es el próximo paso?

- Depende de cómo actúe la sala 2ª de la Audiencia Nacional valoraremos recurrir al Tribunal Supremo y al Constitucional, quedando la opción de recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. En materia judicial estas son las vías, la presencia en las calles será como hasta ahora, no la abandonaremos.

- En cuanto a este juez, ¿cuál es la valoración que desde la HAC de José Couso se hace de su trabajo?

- Desde el ámbito de la Asociación y de la familia Couso, valoramos positivamente el trabajo realizado por un juez que se apoya en el Estado de derecho, dejando claro que vivimos bajo el imperio de la ley, y no bajo la ley del imperio. Se ha escuchado desde los medios de comunicación que es un juez estrella o superjuez, desmitificando el trabajo en materia judicial que lleva a cabo. En su defensa se ha apoyado en las Convenciones de Ginebra, en el Derecho Internacional Humanitario y en diversos tratados que posibilitan que se pueda  investigar el asesinato de un periodista. Él mismo comentó que una norma interna no podía ir en contra de un tratado internacional, matizando que existiría la opción de modificar estos a través del artículo 96 de la Constitución Española, dejando claro que la reforma vulneraba el Estado de derecho y se cuestionaba la inconstitucionalidad de la ley de reforma.

- Tras dos archivos y dos reaperturas, una comisión judicial acompañó a Pedraz en 2011 para determinar qué veía el carro de combate Abrhams M1 en el momento de abrir fuego. ¿Un tanque norteamericano pudo recibir la orden de disparar contra un hotel en el que estaba alojado el grueso de la prensa internacional que cubría la invasión?

- En la mañana del 8 de abril se atacaron tres señales de prensa que emitían en directo en Bagdad. Se bombardeó la sede de Al-Jazzera, asesinando al productor Tareq Ayoub; se disparó a la azotea de la sede de Abu Dabi TV, ocasionando decenas de heridos; y se disparó a la altura de la planta 15 del hotel Palestina, asesinando en el acto al cámara Ucraniano Taras Prostyuck e hiriendo de gravedad a José, que se encontraba una planta por debajo. Con este ataque, se lanzó un mensaje claro: no toleramos que haya prensa que no controlemos. El acto del disparo y los ataques en la mañana del 8 de abril no responden a tiros equivocados o a chavales rebosantes de miedos en el ‘calor de la batalla’. Antes de disparar son necesarios los permisos de las secciones S1 y S2 del Estado Mayor de la Defensa. Lanzaron el mensaje, con los ataques, de que querían controlar la redacción del relato, seguir vendiendo que son los buenos, que llevan la democracia a los países, que su política es la buena, que respetan los Derechos Humanos. Y para eso, tienen que controlar los medios de comunicación.

- A pesar de ese control y del fenómeno de los empotrados, gracias al trabajo de periodistas como Olga Rodríguez o Ramón Lobo descubrimos parte de los horrores de esta guerra, como las torturas y asesinatos en las cárceles de Abu Ghraib y Camp Bucca. ¿Qué democracia es la que ha llevado Estados Unidos a Irak?

- El discurso del respeto a las libertades y a los Derechos Humanos suele ser usado en este tipo de actos de agresión. Con la excusa de quitar de en medio al dictador de turno, comienzan una campaña progresiva para obtener el apoyo de organismos internacionales y que la población no vea de forma muy agresiva el acto en sí. A través de la manipulación informativa se moldea la opinión de muchos para que apoyen indirectamente el ataque. Lo vimos en Irak, en Libia y en muchos otros países. Los discursos del miedo y de la lucha contra el terrorismo han calado en el subconsciente de la población, que ve con buenos ojos los ataques preventivos y la imposición de sanciones y otras medidas de presión. En el caso de Irak, llevaron la democracia basada en mentiras, en forma de bombas y expolio de sus materias primas. Poco a poco han ido acabando con los países panarábicos, en los que el sentir laico del Estado ha dado paso al odio religioso y a la fragmentación de la sociedad. Irak y Libia muestran la peor cara de las políticas del respeto de los Derechos Humanos y las libertades llevadas a cabo por los Estados Unidos y sus aliados. 

- Volviendo a España. Todos los años os concentráis frente a la embajada de los Estados Unidos en Madrid ¿Cómo se consigue mantener vivo el compromiso de tantas personas durante más de 12 años?

- Detrás de esta lucha se esconden muchas otras, no sólo la de la defensa de la justicia. Son más de 12 años los que llevamos exigiendo justicia y una investigación independiente sobre lo que ocurrió el 8 de abril de 2003. A lo largo de este tiempo hemos sufrido altibajos, alegrías, victorias morales, hemos llorado... Pero en ningún momento se nos ha pasado por la cabeza la idea de abandonar. Aguantamos por convicción y por el calor de la gente que hace que se mueva esta maquinaria llamada dignidad, donde todos hacen que el camino sea más llevadero. A lo largo de la historia hay muchos ejemplos para emular y aprender en esta batalla en defensa de la justicia. Es gracias al apoyo de personas anónimas, unido al empeño de la familia y la asociación de Hermanos, Amigos y Compañeros de José Couso, lo que genera afán para continuar con el caso en los tribunales, en las concentraciones frente a la embajada de Estados Unidos e inaugurando espacios públicos con el nombre de José.

"El acto de Oleiros fue especial. Especial por muchos motivos. Es imposible resumir con palabras lo que sentí ese día […]."

 

- Espacios públicos que se encuentran en Ferrol, Sevilla, Ribadeo..., y ahora Oleiros. ¿Responden con mayor justicia los pueblos que la propia Justicia?

- Los pueblos y sus habitantes mantienen viva la llama de la memoria a través de la reivindicación de espacios de justicia. Las presiones políticas hacen que no exista la separación de poderes, incumpliendo uno de los pilares del Estado de derecho, ya que dejan de estar sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. Es a través de estos actos, en los que se colocan placas en calles, plazas, estudios de radio, aulas de universidades donde se demuestra que la justicia está más viva que nunca y son las personas e instituciones democráticas las que mantienen viva la esperanza de juzgar a los soldados estadounidenses en un banquillo de los acusados.

- El acto del 11 de septiembre en el parque José Couso de Oleiros fue realmente emotivo, con discursos cargados de significado y la música en directo de un luchador como Rafael Amor. ¿Con qué momento te quedas como un recuerdo valioso?

- El acto de Oleiros fue especial. Especial por muchos motivos. Es imposible resumir con palabras lo que sentí ese día en calidad de portavoz de la familia y la Asociación. Me quedo con el calor de los vecinos y vecinas de Oleiros, el apoyo a la causa del equipo de gobierno, el lugar en el que está colocada la placa, que muestra de forma valiente lo que ocurrió el 8 de abril y ver que, al lado de ésta,  hay plantado un olivo como símbolo de paz.

Placa situada en el parque José Couso de Oleiros./ Rafael Permuy
Placa José Couso Permuy en Oleiros junto a un olivo.

 

Lo cierto es que todo lo que rodeó el acto estuvo cargado de significado. Ahora, el nombre de José ya figura en el callejero de Oleiros junto a otros símbolos de la justicia social universal como Mahatma Gandhi, Salvador Allende, Ernesto Guevara o Simón Bolívar. Ellos serán eternos y, en cuanto a los autores materiales del asesinato: el Teniente Coronel Philip Du Camp, el Capitán Phillip Wolford y el Sargento Thomas Gibson –así como el Ejército del que forman parte–, puede que hoy vivan disfrutando de la impunidad pero, tarde o temprano, la historia los juzgará. @SergioCasal15

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