El sector farmacéutico argentino está en crisis y comienza a movilizarse

Las condiciones económicas reinantes están hundiendo, paulatinamente, a las farmacias argentinas en una grave crisis, evidenciándose que ya no pueden sostener el servicio sanitario actual.
Campaña a favor de las farmacias en Argentina.
Campaña a favor de las farmacias en Argentina.

En estos tiempos, el sector farmacéutico argentino está padeciendo un gran dilema, y es como sostener sus prestaciones sin debilitar el servicio sanitario. En 2001/2002 la Argentina padeció una considerable crisis económica, en ella la Seguridad Social estaba al punto del colapso, amenazando con dejar sin cobertura a la población, es allí donde las farmacias resignaron gran parte del honorario profesional  brindando descuentos excepcionales a los convenios con el PAMI y demás obras sociales; de este modo colaboramos en mantener la cadena de distribución del medicamento. Pese a que la emergencia se superó hace varios años esa cesión extraordinaria que hicieron las farmacias no se ha logrado normalizar.

A  todo esto se le suma que, en la actualidad, estamos en un contexto inflacionario, con incrementos permanentes de los costos fijos (servicios, insumos y un legítimo incremento salarial de los trabajadores de farmacia en porcentajes que duplican al de la actualización del precio del medicamento;). A su vez, estos costos se vieron incrementados como consecuencia de un aumento del trabajo administrativo y logístico, en contraposición de lo que ocurrió en la industria farmacéutica.

A esta erosión o ataque permanente del honorario profesional hay que sumarle la venta de medicamentos por canales ilegales (ventas directas por parte de laboratorios a clínicas, sanatorios y otros establecimientos sanitarios), además de la venta de fármacos, de venta libre, en lugares no establecidos por la legislación vigente (supermercados, estaciones de servicios, polirubros, etc.). Estas acciones  representan un riesgo para la salud de la población y una variable más del deterioro que está padeciendo la economía de la farmacia.

Por otra parte, están los convenios del PAMI (obra social de los Jubilados y Pensionados), en donde la unión de los laboratorios y el Estado, para brindar cobertura en medicamentos a sus afiliados, utilizan a las farmacias como una bisagra; ellas son quienes financian el aumento de los consumos y soportan los atrasos en los pagos correspondientes a esta prestación.

Este último punto se da en todas las Obras Sociales o Prepagas, transformándose en una de las aristas que más erosiona el honorario profesional, más aún considerando la inflación reinante. Esta es soportada por nuestro sector  con la desventaja que estamos financiando entre 90 y 120 días el trabajo y servicio prestado, y si a esto le sumamos que la farmacia paga a sus proveedores en plazos que varían entre los 7 y 14 días es muy evidente que el sistema está en decadencia.

Por su parte, las Empresas Prepagas absorben el impacto de la inflación y el aumento de los costos fijos incrementando el precio de la cuota a sus afiliados y utilizando los descuentos que le realizan las farmacias por sus prestaciones.

En esta década, pese al importante aumento del mercado del medicamento se dan dos alternativas muy significativas:

-el Estado aumentó su cobertura a los ciudadanos, y

-las farmacias sufren la mayor contracción económica de su historia; es aquí en donde influye el aumento de las paritarias (hasta un 30%) en contraposición con el aumento del medicamento que ronda el 15% anual, un incremento que no favorece a la Farmacia y en el que  no participamos, ya que es establecido por la industria con el gobierno.

En estas condiciones, la continuidad del servicio farmacéutico se hace inviable ya que en algunos casos no llegan a cubrir sus propios costos viéndose afectada su dinámica económica y laboral.

Por lo tanto, es necesario reducir en forma urgente, y a nivel nacional, las contribuciones (bonificaciones) asfixiantes que las farmacias ceden, desde hace más de una década, a todos los planes sociales.

De no encontrarse una solución inmediata a lo planteado indefectiblemente se verá seriamente comprometida la dispensa a los beneficiarios.

En este contexto, la dirigencia farmacéutica comenzó a alertar a la población, a los representantes de los laboratorios y a las autoridades que no es posible seguir sosteniendo esta situación.

Esta semana, las entidades farmacéuticas nacionales (CoFA, FACAF –Federación Argentina de Cámaras de Farmacias- y Sindicales) sintetizaron el reclamo de los colegas de todo el país en una propuesta movilizadora que exigirá, básicamente, una recomposición urgente de las condiciones económicas que le fueron despojadas a las farmacias.

A esta movilización se la podría definir como un reclamo público a los laboratorios productores del medicamento que con sus prácticas comerciales están condicionando el mercado, fijando pautas cada vez más sofocantes para las farmacias y droguerías.

Si bien es muy evidente que las bonificaciones son parte de esas concesiones / condiciones que en algún momento aceptamos para poder trabajar, en la actualidad resulta esencial rediscutir las mismas.

Lo que se pretende es un trabajo como farmacéuticos en farmacias, hospitales, laboratorios o droguerías que sea sustentable en el tiempo y que nos permita vivir dignamente. 

Esta trascendental medida gremial, que busca recuperar la rentabilidad de nuestras Farmacias, es convocada por las entidades farmacéuticas nacionales (CoFA, FACAF y Sindicales) y se efectivizará este viernes 31 de mayo, a partir de las 11:00 horas, en la sede de la COFA (Confederación Farmacéutica Argentina), sita en Julio Argentino Roca Nº 751, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los reclamos pasan por exigir los siguientes ítems:

-la intervención de las autoridades sanitarias de la Nación para disminuir rotundamente las bonificaciones a las prestaciones realizadas a los pacientes de la Seguridad Social y de las Empresas Prepagas;

-que los farmacéuticos dejemos de ser la variable de ajuste del mercado del medicamento y que ya no se utilicen nuestros honorarios para financiar a la seguridad social (Reducción de los plazos de pago);

-que se reduzca la bonificación que nos imponen (hasta un 16%) para poder atender a nuestros jubilados y pensionados del PAMI;

-mejorar los plazos de pago a las droguerías y laboratorios que acompañen las liquidaciones de Obras Sociales y Prepagas por nuestro trabajo;

-que todos los medicamentos, incluidos los de alto costo, sean dispensados en las Farmacias, con la finalidad de obtener un trabajo genuino, que la ley lo ampara, y que nunca deberíamos haber perdido.

Cabe destacar, que quienes no puedan asistir a este acto o manifestación pública fueron convocados, a través de la entidad madre que nos agrupa (COFA), a un corte total del servicio en todas las Farmacias del país.

Fuente: Comunicado oficial de prensa del CFPBA y COFA.

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