¿Cuáles son las claves del contagio de la Covid-19?

El Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos ha publicado una guía -con evidencia científica- donde se detalla paso a paso de la transmisión de la enfermedad entre humanos. Los riesgos son muy visibles. 
Imagen del nuevo coronavirus tomada con un microscopio electrónico. Crédito Institutos Nacionales de Salud de EE. UU
Imagen del nuevo coronavirus tomada con un microscopio electrónico. Crédito Institutos Nacionales de Salud de EE. UU

Nadie duda de que la Covid-19 ha paralizado al mundo en lo que va de este año. La enfermedad ya tiene casi 8 millones de infectados y más de 435 mil fallecidos. Sin embargo, ya existe en marcha cerca de 10 ensayos clínicos y los otros 126 proyectos a nivel global para tener una vacuna contra el nuevo coronavirus. 

Mientras esta carrera aún sigue, las diferentes evidencias científicas de lo que se ha publicado sobre la Covid-19 han sido recopiladas por el Centro de Control de Enfermedades (CCE) de Estados Unidos, donde, precisamente, la pandemia golpea día a día ya que ni la curva de afectados ni muertos se aplana y, por el contrario, se dispara.

En la guía publicada por la CCE se muestra las medidas que han tomado los diferentes gobiernos a la hora de confinar a la población y cerrar parcial o totalmente la economía de un país. Además, han aportado un dato interesante sobre la transmisión de la Covid-19. Según los especialistas, existe un riesgo bajo de que el virus se propague en espacios cerrados y abiertos.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores analizaron las situaciones de vida en común más habituales y su riesgo potencial de transmisión, en el que los espacios interior/exterior, la ventilación del espacio de transmisión, la densidad total de personas en un mismo lugar y la duración de la exposición al virus, son las principales variables a analizar.

Otro aporte que brindan es que existe un muy bajo riesgo de transmisión desde las superficies, ya sean orgánicas o artificiales, con la excepción de la propia piel humana. Ello quiere decir que  las posibilidades de contraer la enfermedad es muy reducida tras tocar objetos que haya usado una persona contagiada, como por ejemplo cualquiera de los elementos de un medio de transporte como el asiento o pasamanos de un colectivo, tren o subte, o el picaporte de una puerta o el botón de un ascensor. 

En la guía de la CCE de Estados Unidos también se menciona que una persona desarrolla la Covid-19 en su organismo con aproximadamente 1000 partículas virales (VP, por sus siglas en inglés). Esto hace que el virus  se propague de manera muy fácil y sostenida entre las personas.

Y este punto va relacionado a lo que ya se alertó hace algunos meses atrás: al toser, expulsamos aproximadamente 200 millones de partículas virales, de las cuales una cantidad suficiente para posibilitar el contagio puede permanecer en el aire durante horas en un entorno con poca ventilación. El resultado es similar cuando estornudamos.

Para culminar, una vez más, la CCE ratifica lo expuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y todos los sistemas sanitarios de los países sobre cómo se puede contaminar con la Covid-19: el contacto de persona a persona. A prevenir, y más aún, ante un nuevo rebrote de la enfermedad tal como ya se reporta en China. @mundiario

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