El conservadurismo gana terreno en las universidades de España
Las universidades españolas están viviendo una transformación silenciosa pero significativa en su paisaje ideológico. Lo que antes se consideraba un bastión de la izquierda está virando hacia posiciones conservadoras, tal como lo indican diversos estudios sociológicos y académicos recientes. Este cambio, que se observa principalmente en los campus públicos, pero también en los privados, está redefiniendo el perfil político de las futuras élites del país.
Un ejemplo claro de esta tendencia es la Universidad Carlos III, un centro académico prestigioso que ha sido cuna de formación para futuros altos cargos del Partido Popular (PP). Un catedrático de la universidad subraya que esta institución, históricamente favorecida por los gobiernos socialistas, está preparando a las figuras clave del PP de las próximas décadas en regiones como Madrid, Valencia y Andalucía. Esta evolución se alinea con los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y el reciente barómetro 40DB., que revelan un crecimiento notable del conservadurismo entre los jóvenes de 18 a 24 años.
El Estudio de opinión pública sobre los universitarios en España, realizado por la Fundación BBVA, refuerza esta observación, mostrando cómo la auto-ubicación ideológica de los estudiantes ha pasado de un 4,1 en 2006 a un 4,8 en 2023 en una escala donde el 0 representa la extrema izquierda. Este cambio es aún más marcado en las universidades privadas, donde los estudiantes se posicionan en un 5,8, evidenciando una mayor inclinación hacia la derecha.
El fenómeno no es homogéneo en todos los campos de estudio. Mientras que los estudiantes de artes y humanidades se identifican mayoritariamente con posturas progresistas, los futuros abogados, jueces y economistas se sitúan en posiciones claramente conservadoras. La participación en actividades políticas y cívicas también difiere, siendo notablemente menor en los estudiantes de instituciones privadas.
Un deseo de rebeldía
Rodrigo Liras, secretario de la asociación conservadora Libertad sin ira y estudiante en la Universidad Carlos III, destaca cómo ha cambiado el clima en los campus. Lo que antes era impensable, como la presencia de asociaciones de derecha en facultades tradicionalmente izquierdistas, ahora es una realidad. Este cambio es, en parte, atribuido a un deseo de rebeldía entre los jóvenes frente a un establishment socialdemócrata, además de una creciente insatisfacción con las políticas progresistas.
María José Vicente, politóloga de la Universidad Complutense, señala que esta tendencia está también vinculada a la percepción de los jóvenes de ser ciudadanos de segunda categoría, con menos derechos y oportunidades que las generaciones anteriores. Este sentimiento de desconfianza hacia los partidos políticos tradicionales está abonando el terreno para el crecimiento de movimientos de extrema derecha como Vox y Se acabó la Fiesta.
En conclusión, el viraje hacia la derecha en las universidades españolas refleja un cambio más amplio en la sociedad, donde los jóvenes, desilusionados con el estado actual de la política y la economía, están buscando nuevas respuestas en valores conservadores. @mundiario

