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El cierre de la hostelería se impone frente al rechazo a un nuevo confinamiento

La ministra portavoz, María Jesús Montero, ha dejado claro que el Gobierno se mantiene firme en la decisión de rechazar ese confinamiento domiciliario.
El cierre de la hostelería se impone frente al rechazo a un nuevo confinamiento
Un bar de Valencia. / Pixabay
Un bar de Valencia. / Pixabay

Maira Perozo

Periodista.

En España, por ahora, cuatro comunidades clausuran bares y restaurantes para frenar la segunda ola. Desde el Gobierno prefieren esperar hasta el 9 de noviembre para evaluar el efecto de las medidas que se han desplegado durante las últimas semanas y decidir si se aplica un confinamiento domiciliario, como lo han planteado algunas comunidades.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, ha desestimado la posibilidad del confinamiento. “No se va a descartar ninguna medida, pero hay que ser comedidos, no se pueden forzar medidas cuando no sea el momento. Es necesario un margen para valorarlas de forma clara”, ha señalado en su acostumbrado balance diario.


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A su juicio, si una comunidad decreta un confinamiento domiciliario, “será difícil que no se tenga que aplicar a todas”. De la misma manera, la ministra portavoz, María Jesús Montero, ha dejado claro que el Gobierno se mantiene firme en la decisión de rechazar ese confinamiento domiciliario: “En la primera oleada ya aprendimos que las medidas que se aplican tardan varios días en dar resultados. Es pronto para valorar el impacto de este nuevo estado de alarma, que limitó la movilidad en horario nocturno”.

No obstante, cerrar la hostelería no es una medida cuyos resultados estén claros; en las comunidades que ya llevan dos semanas con ellas: Navarra y Cataluña, además de Melilla y Castilla y León (este viernes), la incidencia ha seguido creciendo, aunque se ha desacelerado. “Antes de ver un cambio en la curva se llega a una meseta, eso ya es un primer signo positivo”, observa Pedro Gullón, vocal de la Sociedad Española de Epidemiología, según El País.

En otros países de Europa, también se ha impuesto la medida como: Francia, República Checa, Irlanda y el Reino Unido. Alemania ensayó la medida con éxito en la primera ola y esta semana vuelve a aplicarla. En el Reino Unido las medidas de restricción o cierre de bares, pubs y restaurantes fueron muy irregulares y confusas desde un principio. En primer lugar, porque cada nación tiene sus propias competencias sanitarias; Escocia tardó más en abrir que Inglaterra, y comenzó a restringir los aforos mucho antes en esta segunda ola. Gales o Irlanda del Norte también ordenaron el cierre antes. La estrategia local ensayada sin éxito por el Gobierno de Boris Johnson contemplaba demasiadas excepciones e invitaba al incumplimiento. @mundiario