Cientos de cigüeñas mueren en el Manzanares por un brote de gripe aviar no declarado
Cientos de cigüeñas han aparecido muertas en apenas tres días en el río Manzanares, a la altura de Perales del Río y La Marañosa (Getafe), en uno de los episodios de mortalidad de fauna silvestre más graves registrados recientemente en la Comunidad de Madrid.
Bomberos, agentes forestales y policías locales describen un escenario “dantesco”, con aves flotando en el agua y otras en avanzado estado de descomposición mientras las autoridades regionales mantienen un discurso ambiguo sobre las causas y los riesgos del suceso.
Un panorama desolador y una gestión opaca
Desde el miércoles, los equipos de emergencia han ido retirando centenares de cadáveres del cauce. Solo un bombero asegura haber recogido unas 250 aves, mientras otros turnos elevaron la cifra total entre el jueves y el sábado. Las intervenciones se realizaron sin que los trabajadores recibieran información precisa sobre los resultados de los análisis o sobre los protocolos de prevención, pese al riesgo biológico evidente.
La Consejería de Medio Ambiente sostiene que se trata de un brote de influenza aviar de baja patogenicidad, una clasificación que exime de informar al Ministerio de Agricultura. Sin embargo, esta versión choca frontalmente con la descripción oficial que el propio Ministerio hace de este tipo de brotes: los de baja patogenicidad causan síntomas leves y baja mortalidad, mientras que los de alta patogenicidad provocan muertes masivas como las observadas en el Manzanares.
Fuentes del cuerpo de bomberos denuncian la falta de comunicación institucional y el incumplimiento de los protocolos de seguimiento para quienes han estado expuestos: “Se trata de una intervención de riesgo biológico y no hemos recibido información oficial sobre los análisis”, denuncia Israel Naveso, representante sindical.
Getafe reclama explicaciones y señala a Valdemingómez
El Ayuntamiento de Getafe, que dio la voz de alarma, asegura no haber recibido comunicación formal sobre los resultados. La alcaldesa, Sara Hernández, envió el viernes una carta al consejero Carlos Novillo, aún sin respuesta. La zona afectada es muy transitada por ciclistas, paseantes y personas con perros.
Tanto fuentes municipales como autonómicas señalan la posible influencia de la incineradora de Valdemingómez, cercana a la zona afectada, como factor que podría haber favorecido un contagio masivo.
Las cigüeñas retiradas están siendo trasladadas a una incineradora en Colmenar Viejo, pese a que algunos expertos recomiendan el uso de cal viva para reducir riesgos.
Un problema creciente: España, punto crítico de gripe aviar
El brote en el Manzanares llega en un momento de especial vulnerabilidad. La gripe aviar se ha expandido por España en los últimos meses, siguiendo las rutas migratorias de aves silvestres. Solo este año se han detectado 14 focos en explotaciones avícolas, afectando a más de 2,5 millones de animales entre muertos y sacrificados.
En noviembre, la Comunidad de Madrid tuvo que sacrificar casi medio millón de gallinas en Valdemoro, en el mayor foco registrado en la región.
La expansión del H5N1 ha impactado tanto en la fauna silvestre como en la industria alimentaria, con un aumento del 22% en el precio del huevo en un año, situándolo como el alimento que más se ha encarecido en España.
Un brote grave sin respuesta clara
La falta de información oficial, la contradicción entre administraciones y la magnitud de la mortalidad han encendido las alarmas entre profesionales y organizaciones ecologistas. Ecologistas en Acción Getafe exige claridad, protocolos adecuados y una evaluación completa del riesgo sanitario y ambiental.
Por ahora, ni la Comunidad de Madrid ni el Ministerio han ofrecido una explicación que concilie el número de muertes con la clasificación de “baja patogenicidad”. La incertidumbre persiste, mientras en el Manzanares continúan acumulándose pruebas de un episodio que evidencia fallos en la gestión, la comunicación y la prevención ante un riesgo sanitario creciente. @mundiario


