Cerca de 600 migrantes arriban a Canarias en cayucos durante las festividades navideñas
En un dramático flujo migratorio, las islas Canarias han recibido a más de 600 personas en las últimas 24 horas, tras el rescate de diez embarcaciones que intentaban alcanzar el archipiélago. La jornada, que comenzó en la madrugada del miércoles y se extendió hasta la mañana del jueves, refleja la peligrosidad de la ruta atlántica, considerada una de las más letales para quienes buscan llegar a Europa.
El primero de los cayucos fue interceptado por la embarcación de Salvamento Marítimo Salvamar Acrux en las aguas próximas a El Hierro. A bordo viajaban 80 hombres de origen subsahariano, entre ellos tres menores, quienes llegaron al puerto en aparente buen estado de salud. Horas más tarde, una segunda embarcación fue localizada al sur de la misma isla, con 75 personas, incluidas 15 mujeres y ocho menores, dos de ellos bebés. Según el testimonio de los migrantes, el cayuco había partido cuatro días antes desde Nuadibú, en Mauritania.
Las personas rescatadas en estas operaciones proceden de países como Senegal, Mali, Gambia y Guinea-Conakry, y narraron las penurias vividas durante días en el mar. Una tercera embarcación, también auxiliada por la Salvamar Acrux, transportaba a 65 personas, entre ellas 18 mujeres y una menor, en condiciones similares.
En paralelo, la Guardamar Polimnia rescató a otros 40 migrantes que fueron llevados al puerto de Los Cristianos, en Tenerife, después de que los ocupantes solicitaran ayuda mediante una llamada de emergencia. Esta operación evidenció las dificultades de localización en alta mar, ya que no proporcionaron su ubicación exacta.
En Gran Canaria, la Guardamar Calíope escoltó un cayuco con decenas de personas a bordo hasta el puerto de Arguineguín. Las difíciles condiciones del mar, con olas de más de metro y medio, obligaron a remolcar la embarcación en lugar de realizar el rescate directo.
Durante la madrugada del jueves, tres nuevos cayucos fueron avistados y remolcados hacia Tenerife y El Hierro. En uno de ellos viajaban 66 personas, incluidas cinco mujeres y un bebé, mientras que otro transportaba entre 60 y 70 ocupantes.
La llegada de más de 600 personas en un solo día pone de manifiesto la persistencia del fenómeno migratorio hacia Canarias, un desafío humanitario que exige una respuesta coordinada. A pesar de las dificultades, el compromiso de los equipos de rescate ha salvado cientos de vidas en condiciones extremas.
Sin embargo, las cifras crecientes de migrantes, sumadas a las dificultades logísticas y humanitarias que enfrenta el archipiélago, plantean interrogantes sobre la capacidad de gestión en uno de los puntos de entrada más vulnerables de Europa. Este flujo migratorio sigue reflejando la desesperación y esperanza de quienes se lanzan al mar en busca de un futuro mejor. @mundiario


