Alemania y Francia frenan la aprobación de la primera norma específica sobre violencia contra la mujer

La Eurocámara y la Comisión advierten a los Estados de que sin el “solo sí es sí”, la ley europea quedará debilitada.

Los movimientos feministas buscan detener la violencia contra la mujer. / RR SS.
Los movimientos feministas buscan detener la violencia contra la mujer. / RR SS.

La batalla para combatir la violencia contra las mujeres que se conmemora este fin de semana con protestas en las principales capitales de Europa y el mundo se libra, en Bruselas, de puertas adentro. Las negociaciones para sacar adelante la primera norma europea específica sobre la violencia contra la mujer se ha topado con un serio obstáculo: el rechazo de varios países, especialmente de Alemania y Francia, a aceptar el principio del "solo sí es sí", es decir, que se considere a nivel europeo como violación un acto sexual sin consentimiento explícito.

A pesar de los significativos avances de la Unión Europea este año en materia de derechos de la mujer, la aprobación de la directiva sobre la lucha contra la violencia hacia las mujeres y la violencia doméstica se encuentra estancada en la fase final de las negociaciones a tres bandas entre la Eurocámara, los Estados miembros y la Comisión.

Las discusiones, que comenzaron con fuerza en julio bajo la presidencia rotatoria española del Consejo de la UE, han llegado a un punto muerto, principalmente debido a la pelea clave sobre la tipificación penal de la violación basada en el consentimiento explícito. A pesar de contar con el respaldo de la Comisión y la Eurocámara, varios Estados, incluyendo a Alemania y Francia, han eliminado esta propuesta de su posición negociadora. Argumentan que no hay base legal en los tratados para acordar una definición común de la violación a nivel europeo y que esto podría exceder las competencias legales de la UE, estableciendo un "cuestionable precedente político".

La Comisión y la Eurocámara han dejado claro que la ausencia de este punto debilitaría significativamente la directiva. El Parlamento Europeo incluso amenaza con hacer caer toda la normativa si los Estados no ceden en este punto crucial. Como consecuencia de esto, las voces de alerta se multiplican, tanto desde las instituciones como desde la calle.

Solicitan un cambio de postura

En Francia, grupos feministas han instado al presidente Emmanuel Macron a revertir su oposición al "solo sí es sí". Una encuesta revela que el 89% de los franceses respalda la definición de la violación basada en el consentimiento, y diputados galos han enviado una carta al presidente francés solicitando un cambio en su postura, advirtiendo sobre las consecuencias de excluir la violación de la directiva.

En Bruselas, a pesar del frío y la lluvia, 100 mujeres voluntarias se han congregado en el corazón del barrio europeo para una performance llamada "Secret Strike" (huelga secreta), denunciando la falta de acción contra la violencia de género. La comisaria europea de Igualdad, Helena Dalli, desde Pamplona, reiteró la importancia de una definición de violación basada en el consentimiento.

Las negociaciones continúan, y la importancia de lograr una tipificación común de la violación se destaca como crucial para garantizar un nivel consistente de protección a todas las víctimas en el territorio europeo. La esperanza de un acuerdo persiste, pero con una cuarta reunión programada para mediados de diciembre, la presión recae en persuadir a Alemania y/o Francia para que cambien su postura. La comisaria Dalli reconoce la dificultad de la tarea, pero mantiene la esperanza de lograr un acuerdo antes de que finalice el año. @mundiario

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