Un empresario es condenado a 20 años de prisión por matar a golpes a un domador que trabajaba para él

El homicida tenía “esclavizada” al reputado domador, a quien contrató en 2008 sin firmar ningún tipo de documento.

Audiencia Provincial de Valencia. / RR SS.
Audiencia Provincial de Valencia. / RR SS.

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia ha dictado una condena ejemplar contra un empresario de 59 años dedicado a la cría y venta de caballos, imponiéndole una pena de 20 años y 10 meses de prisión por la muerte de un empleado al que mantenía en condiciones de esclavitud en su finca en Torrent, a 13 kilómetros de Valencia.

Según el comunicado del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, la víctima, un reputado domador de caballos y entrenador de jinetes de doma clásica, fue contratada en 2008 sin firmar ningún documento, aprovechándose el acusado de su inhabilitación civil dictada por las autoridades portuguesas. A pesar de un acuerdo inicial de una remuneración de 1.500 euros al mes, el empresario redujo gradualmente el salario hasta dejarlo en apenas 50 euros a la semana.

La situación empeoró con el tiempo, sometiendo al trabajador a "condiciones similares a la esclavitud". El empresario le obligaba a trabajar las 24 horas del día los siete días de la semana, limitando su libertad de movimiento y ejerciendo violencia física y psicológica. Incluso, llegó a ponerle un cartel en el pecho con insultos y a hacerle andar de rodillas por la finca como forma de humillación.

Conducta realmente cruel y abusiva

El maltrato llegó a su punto culminante el 27 de agosto de 2021, cuando el empresario, tras recriminarle la rotura de una llave de agua de las cuadras, comenzó a agredirle con un palo, aunque otro empleado que presenció el conflicto los separó. Horas más tarde, el acusado, consciente de que la víctima se hallaba indefensa, continuó golpeándolo “conociendo que con la fuerza y forma empleada le podía causar la muerte”.

Cuando volvió de trabajar del campo, el otro empleado de la finca se encontró al agredido sentado en un banco, balbuceando y echando espuma por la boca, por lo que avisó al empresario, quien lo trasladó a un centro hospitalario, pero este ingresó ya cadáver a causa de los múltiples traumatismos.

El acusado intentó encubrir la situación proporcionando información falsa a los servicios sanitarios, afirmando que se trataba de un vecino inconsciente encontrado en un campo.

La magistrada presidenta del Tribunal del Jurado justificó la pena máxima, alegando la conducta "realmente cruel, agresiva y abusiva" del acusado, que además de ser condenado por homicidio con la agravante de abuso de superioridad, recibió condenas por un delito contra la integridad moral y otro contra los derechos de los trabajadores. Asimismo, deberá indemnizar con 100.000 euros al hijo biológico del fallecido por los perjuicios y daños morales sufridos. La sentencia puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia. @mundiario

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