11 niños desnutridos y en cautiverio fueron hallados en el desierto de Nuevo México
Los miembros de la operación policial quedaron estupefactos al encontrar en condiciones inhumanas a un grupo de niños y tres mujeres que habían sido sometidos a un lavado de cerebro para temerles a sus cautivadores.
El jefe de policía Jerry Hogrefe, del condado Taos, en Nuevo México, señaló el hallazgo de un remolque donde su equipo se topó con 11 niños en condiciones inhumanas, desnutridos y en condiciones de cautiverios. Los niños estaban encerrados con tres mujeres con aspecto desmejorado y según las autoridades, sus cautivadores lavaron sus cerebros para temerles y evitar que escaparan.
Las edades de los menores iban desde 1 y 15 años, y las primeras informaciones detallan las condiciones en que fueron encontrados. Tenían un aspecto desnutrido, su ropa era vieja y estaba sucia, no tenían zapatos y tampoco agua; demás, lo único que había en el remolque para comer eran unas pocas papas y arroz insuficiente para satisfacer a las víctimas.
“He sido policía durante 30 años y nunca vi algo como esto. Es increíble”, dijo Hogrefe sobre el impacto que le ha causado el caso. El remolque prácticamente se encuentra en medio del desierto de Nuevo México, cerca de la localidad de Amalia. De los cinco adultos encontrados en el lugar, dos estaban fuertemente armados con un rifle AR15, cinco cargadores de 30 cartuchos y cuatro pistolas largas.
Las autoridades no han delatado a su fuente, pero han asegurado que un tercero envió un mensaje donde les decían que “estamos hambrientos. Necesitamos comida y agua”. Tras recibir la información, un equipo especial entró en acción y llegaron al lugar donde allanaron el remolque y detuvieron a los sospechosos.
El jefe de la policía comentó a ABC News que los niños “estaban tan delgados que se les veían las costillas. Tenían muy poca higiene y estaban muy asustados”. Asimismo, el remolque era extremadamente pequeño, estaba semienterrado y cubierto de plástico, además no contaba con electricidad o agua corriente. “Les dimos a los niños nuestra agua y los refrigerios que teníamos. Estaban en las condiciones de vida y de pobreza más tristes que haya visto”, aseguró Hogrefe.
Los dos hombres que estaban en el lugar fueron identificados como Siraj Wahhaj y Lucas Morten, quienes contaban con las numerosas armas para vigilar a los niños y las tres mujeres. “Sabíamos que era probable que los ocupantes estuvieran fuertemente armados y eran considerados extremistas de la creencia musulmana”, dice parte del comunicado de la oficina del aguacil.
Durante el allanamiento no hubo ningún herido y mientras Morten fue acusado de albergar a un fugitivo, Wahhaj se encuentra bajo arresto por secuestro de menores. Por ahora se desconocen los motivos de por qué fueron retenidos los menores y su acaso están emparentados con algunas mujeres, solo resaltan los nefastos hechos. @mundiario