Vacunarse contra el herpes zóster: un inesperado aliado contra la demencia
Una decisión de política sanitaria tomada en Gales en 2013 ha generado un hallazgo sorprendente: la vacuna contra el herpes zóster podría reducir el riesgo de demencia en un 20%, así lo indica un estudio de la Universidad de Stanford, publicado este martes en la revista Nature, que se basa en el análisis de los historiales médicos de más de 280.000 ancianos galeses.
El estudio surge de una circunstancia fortuita. En 2013, debido a la escasez de vacunas contra el herpes zóster, las autoridades galesas decidieron administrarla solo a personas menores de 80 años, generando una base de datos natural de vacunados y no vacunados. A partir de 2020, los investigadores analizaron los datos de estos pacientes y hallaron que la prevalencia de demencia entre los vacunados era significativamente menor.
"Fue un hallazgo realmente sorprendente", afirma Pascal Geldsetzer, autor principal del estudio. "Esta enorme señal protectora estaba ahí, se mirara como se mirara". A diferencia de estudios previos, este trabajo minimiza el sesgo de que las personas vacunadas suelen cuidar mejor su salud, ya que compara grupos de edad muy similar.
El mecanismo detrás de esta relación aún no está claro, pero existen dos posibles explicaciones. Primero, la teoría de que virus como el varicela-zóster, que afectan al sistema nervioso y permanecen latentes, podrían influir en el desarrollo de la demencia. Y segundo, el hecho de que las vacunas pueden tener efectos inmunitarios más amplios que la simple prevención de la enfermedad para la que fueron diseñadas.
Más protección en las mujeres
El impacto de este hallazgo podría ser significativo. La demencia afecta a más de 55 millones de personas en el mundo, y cada año se registran diez millones de nuevos casos. Actualmente, los tratamientos disponibles solo ralentizan su progresión, pero no la previenen.
El estudio también señala que la protección conferida por la vacuna es mayor en mujeres que en hombres, posiblemente debido a diferencias en la respuesta inmunitaria o en la incidencia de la enfermedad. En España, la vacunación contra el herpes zóster se implementó en 2022 para personas de 80 años, lo que podría ofrecer un escenario para futuras investigaciones.
Pese a la solidez del estudio, Geldsetzer advierte que para confirmar esta relación será necesario un ensayo clínico aleatorio. "Si estos hallazgos son realmente causales, la vacuna contra el herpes zóster sería una herramienta más efectiva y rentable para prevenir la demencia que los tratamientos farmacológicos existentes", concluye el investigador. El próximo paso será determinar la edad óptima para la vacunación y evaluar su impacto a mayor escala. @mundiario