Salud mental: la importancia de la prevención en una sociedad sobrecargada
En un momento donde la salud mental se sitúa en el centro de la agenda pública, con centros asistenciales saturados y una creciente preocupación por el bienestar psicológico, expertos recalcan la importancia de la prevención como una medida complementaria esencial para abordar los trastornos mentales.
Desde los primeros años de vida, se subraya la necesidad de proteger el desarrollo cerebral mediante medidas básicas como la prevención de traumatismos craneales y el evitar el consumo de sustancias tóxicas, especialmente durante la adolescencia. Se destaca la asociación entre el consumo de alcohol y cannabis con el desarrollo de ansiedad, depresión y psicosis, subrayando la importancia de políticas de prevención y educación sobre estos riesgos.
Asimismo, se resalta la influencia del entorno familiar y social en la salud mental, haciendo hincapié en la importancia del apego seguro durante la infancia como factor protector. Se advierte sobre los graves riesgos asociados al abuso físico, sexual o emocional en la niñez, y se aboga por políticas que promuevan la prevención del maltrato infantil.
Factores de riesgo
La adversidad social, el bullying y las condiciones laborales precarias también se señalan como factores de riesgo para la salud mental, destacando la necesidad de políticas que fomenten un ambiente escolar inclusivo, así como medidas de protección social y laboral.
En este contexto, se hace un llamamiento a promover la resiliencia desde la adolescencia, fomentando el sentido de agencia, la tolerancia a la frustración y el desarrollo de un propósito vital. Se destaca la importancia del apoyo social, el humor y la búsqueda de sentido en la vida como herramientas para afrontar el estrés y las dificultades.
En conclusión, se enfatiza la necesidad de abordar la salud mental desde una perspectiva preventiva, implementando políticas integrales que protejan el bienestar psicológico desde la infancia hasta la vida adulta. @mundiario