Nuevas combinaciones terapéuticas refuerzan la inmunoterapia contra el cáncer

Dos estudios confirman que la misma estrategia terapéutica de combinar dos tipos de tratamientos oncológicos mejora la respuesta en tumores de pulmón y linfomas de Hodgkin.
Un hombre haciendo una resonancia magnética. / Pixabay.
Un hombre haciendo una resonancia magnética. / Pixabay.

La inmunoterapia ha supuesto una revolución en la lucha contra el cáncer, logrando éxitos impensables hace solo una década. Sin embargo, su eficacia varía entre los pacientes, con algunos mostrando respuestas duraderas y otros recayendo después de un tiempo. Dos estudios publicados en la revista Science han probado que combinar un tipo de inmunoterapia —los inhibidores de puntos de control— con un fármaco dirigido (los inhibidores de JAK), podría mejorar los resultados en pacientes con cáncer de pulmón y linfoma de Hodgkin que no responden a otros tratamientos.

Los inhibidores de puntos de control actúan eliminando las barreras que impiden al sistema inmunitario atacar las células cancerosas. Sin embargo, en algunos casos, los linfocitos, agotados por la constante lucha contra el cáncer, no responden adecuadamente. Aquí es donde los inhibidores de JAK entran en juego, reactivando estos linfocitos exhaustos y potenciando la respuesta inmunitaria.

Jerry Zak, del Instituto de Investigación Scripps en California, lideró uno de los estudios centrado en el linfoma de Hodgkin. Sus resultados, aunque preliminares, son prometedores. “Los inhibidores de JAK parecen remodelar el sistema inmunológico para que responda mejor a los inhibidores de puntos de control. En varios modelos experimentales, esta combinación llevó a un control tumoral más eficaz y a una supervivencia más prolongada”, explica Zak.

En el ensayo sobre el linfoma de Hodgkin, se administró ruxolitinib (un inhibidor de JAK) junto con nivolumab (una inmunoterapia) a 19 pacientes que no respondían a otros tratamientos. A los dos años, el 87% de los pacientes seguían vivos, en contraste con el 24% de supervivencia entre aquellos que solo recibían inmunoterapia. “Estas tasas de respuesta son notables y superaron nuestras expectativas”, afirma Zak.

Nuevas vías de tratamiento

Blanca Sánchez, hematóloga del Hospital del Mar, destaca la importancia de este hallazgo: “Cuando fallan los inhibidores de puntos de control, la situación es dramática. Este descubrimiento nos da esperanza y puede abrir nuevas vías de tratamiento”.

En el estudio sobre el cáncer de pulmón, 21 pacientes con tumores metastásicos de células no pequeñas recibieron itacitinib (otro inhibidor de JAK) en combinación con pembrolizumab (una inmunoterapia). La mediana de supervivencia libre de progresión fue de casi dos años, frente a los 10 meses observados en estudios previos con solo inmunoterapia.

Andy Minn, de la Universidad de Pensilvania, coautor del estudio en cáncer de pulmón, señala que los inhibidores de JAK pueden mejorar las funciones inmunitarias implicando múltiples células y vías de señalización. 

Mariano Provencio, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica, considera que aunque los estudios son preliminares, ofrecen una estrategia terapéutica consistente. “Restaurar los linfocitos agotados con inhibidores de JAK es una táctica interesante para combatir las resistencias desarrolladas por algunos pacientes”.

Los expertos coinciden en que los inhibidores de JAK, ya conocidos y utilizados en otros contextos clínicos, facilitan el desarrollo rápido de estas nuevas combinaciones terapéuticas. Además, los estudios sugieren que esta estrategia podría aplicarse a múltiples tipos de cáncer, ofreciendo un enfoque más generalizado y efectivo en la lucha contra esta enfermedad. @mundiario

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