Más allá de las leyes: el papel crucial de la justicia en el mundo actual
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos señaló que millones de personas carecen de acceso efectivo a la justicia, socavando los objetivos de desarrollo sostenible.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, hizo hincapié en la crucial relación entre la justicia, la paz y el desarrollo sostenible en un comunicado emitido este viernes. Türk subrayó que una justicia accesible y disponible para todos es esencial para mantener la estabilidad y promover un desarrollo sostenible en todo el mundo.
En sus reflexiones sobre la nueva visión para el estado de derecho del secretario general de la ONU, Türk destacó la preocupante crisis que enfrentan muchas instituciones del estado de derecho y la justicia. Señaló una significativa falta de capacidad y confianza pública en estas instituciones, lo que ha resultado en una profunda injusticia para millones de personas en todo el mundo.
Y es que, a pesar de los avances logrados en materia de justicia y derechos humanos, existe una realidad alarmante: alrededor de 250 millones de personas viven en condiciones extremas de injusticia y sin protección significativa de la ley a nivel global. Además, aproximadamente 4.500 millones de individuos, lo que equivale al 60% de la población mundial, se encuentran excluidos de las protecciones y oportunidades que deberían garantizarles las leyes en ámbitos sociales, económicos y políticos.
Türk subrayó que estas personas carecen de elementos básicos como títulos de propiedad de la tierra, documentos de residencia o contratos laborales en el sector informal. Esta falta de reconocimiento legal conlleva la privación de acceso a servicios fundamentales como atención médica, educación, préstamos bancarios y empleos dignos. Una situación particularmente preocupante es la que afecta a mujeres y niños, quienes enfrentan los mayores obstáculos para acceder a la justicia. Más de mil millones de mujeres carecen de protección legal contra la violencia sexual por parte de sus parejas, mientras que 1500 millones no cuentan con salvaguardias legales contra el acoso sexual en el entorno laboral, según estadísticas del año 2017.
Obstáculo significativo
La corrupción también fue identificada como un obstáculo significativo para la justicia y la buena gobernanza. Türk citó un informe de Desarrollo Sostenible que revela que el 15% de las empresas a nivel mundial reportaron haber enfrentado solicitudes de sobornos por parte de funcionarios públicos. Esta corrupción, especialmente en el poder judicial, mina seriamente la legitimidad y la confianza en el sistema fundamental del estado de derecho. Türk advirtió que la falta de confianza en las instituciones públicas puede aumentar las tensiones y desencadenar la violencia.
Para contrarrestar estas problemáticas, Türk enfatizó que las instituciones públicas deben ser más receptivas, justas y eficaces. Subrayó que el estado de derecho y los derechos humanos son interdependientes, formando la base fundamental de un sistema que funcione adecuadamente. La nueva Visión del Estado de Derecho del Secretario General, que entrará en vigor en junio, reafirma esta relación simbiótica y destaca la importancia de alinear plenamente el estado de derecho con los derechos humanos para construir confianza y promover la paz y el desarrollo sostenible.
El Alto Comisionado expresó el compromiso de su Oficina de profundizar y ampliar el trabajo de asistir a los Estados, las comunidades y las personas de todo el mundo para hacer realidad el estado de derecho, adaptando las instituciones públicas a los desafíos del mundo actual y promoviendo la igualdad de acceso a la justicia y los derechos fundamentales. @mundiario