Los separatistas gobernarán otra vez en Cataluña por culpa del PP y del PSC

Albert Rivera, líder de Ciudadanos. / Twitter
Albert Rivera, jefe de Ciudadanos. / Twitter

Albert Rivera ha hecho su balance del año en el Congreso y ha responsabilizado de la situación catalana a la caída libre de populares y socialistas.

Los separatistas gobernarán otra vez en Cataluña por culpa del PP y del PSC

El desplome absoluto del PP y la caída en la popularidad del PSC han hecho que Cataluña no tenga más opción que un nuevo gobierno independentista, según ha criticado Albert Rivera. El presidente de Ciudadanos ha responsabilizado a los otros dos partidos constitucionalistas de la imposibilidad que tendrán los naranjas para gobernar en la comunidad. Los partidos y la "maldita" ley electora que no permite que la cantidad de votos sea traducida en escaños.

Rivera cree que la precipitación de conservadores y socialistas representa que poco a poco se está acercando el "fin de ciclo" del bipartidismo. A raíz de eso, ha avisado que uno de los temás de mayor urgencia hoy por hoy es hacer sendos cambios a la ley electoral a fin de que en las próximas contiendas "los votos sean de los ciudadanos y no recaigan en los territorios".

Así se ha explicado el líder de los anaranjados en el Congreso para compartir su balance del actual año. No solo ha presumido los resultados que lideró Inés Arrimadas con la marca de C's en Cataluña, sino que también presumió que la matriz de la agrupación ha alcanzado grandes logros con sus 32 representantes en la Cámara Baja. Dentro de esos logros resaltó el haber sacado "de la cuneta a la clase media trabajadora" a raíz de un importante recorte de impuestos; la anulación de recortes en políticas sociales; el complemento salarial para los jóvenes e incluso el aumento del permiso de paternidad, que pese a que no se ha aplicado formalmente en el seno del partido todos la dan por hecha.

Pero Rivera modera su optimismo y se muestra consciente de que todavía le queda un largo camino por recorrer, como la ley de gestación subrogada, o culminar el Pacto Educativo, y muchas de las medidas de regeneración democrática que pactó junto al PP y de las que le exigirán al partido conservador que cumpla con ellas.

No obstante, el líder de C's no ha olvidado que el problema más grande que le ocupa a España hoy por hoy es la crisis de Cataluña, que parece haber tomado un nuevo vuelo tras los comicios del 21 de diciembre. A su juicio, su partido es el único que ha cumplido con lo que se esperaba de él y se ha mantenido "a la altura de las circunstancias", pues ganó tanto en votos como en escaños a los independentistas, tal y como había prometido.

Lamentablemente, ese triunfo y cumplimiento de su promesa no quita el hecho de que ambas cosas podrían terminar siendo estériles pues los partidos independentistas sumaron mayoría en su conjunto, por lo que es imposible que Arrimadas y los suyos puedan tomar las riendas de la Generalitat. De eso culpó a la precipitación del PP y del PSC, con los que mantiene una tensa relación. La situación en Barcelona será más intensa que antes y Rivera no se atreve a descartar que "tarde o temprano" los separatistas vuelvan a intentar formar gobierno, por lo que habrá que mantenerse "atento" en caso de que éstos intenten de nuevo "pisotear" los derechos de los catalanes.

Tal y como hiciera el jueves Carlos Carrizosa, vocero del partido en el Parlament, Rivera ha exigido que la presidencia de la cámara catalana quede en poder Ciutadans, recordando a los independentistas que deben respetar los resultados de las elecciones.

Para Rivera, la actual legislatura es "de transición entre lo viejo y lo nuevo, que está por venir". Así las cosas, Ciudadanos apunta ahora a aprovechar lo que queda de la misma como una oportunidad para seguir impulsando "cambios y reformas", aun si eso representa seguir batallando contra el "bloqueo permanente" y la resistencia tanto de populares como de socialistas.

Encuentro ligero con el presidente

Tal y como informó la prensa, incluido MUNDIARIO, la reunión que tuvo Rivera con Mariano Rajoy este jueves en La Moncloa sirvió para hablar exclusivamente de los Presupuestos, de la situación en Cataluña y la reforma de la financiación autonómica que urge poner en ejercicio.

Rajoy no mencionó la exigencia que le han extendido otros líderes de su partido para que Arrimadas se proponga para ser investida en Cataluña. Muy a su pesar, dijo Rivera, los números simplemente no cuadran y por eso es sencillamente imposible que ese potencial emprendimiento tenga éxito. "Ojalá y los otros dos partidos no se hubiesen hundido", volvió a atacar.

Rivera, no obstante, dejó una clara advertencia a Rajoy al asegurar que no tiene intención de "poner en riesgo la legislatura", pero que no le temblará el pulso si el presidente no cumple con lo prometido. Dentro de esos compromisos vitales está el de balancear los sueldos de las Fuerzas de Seguridad del Estado al de las policías autonómicas, le cita eldiario.es.

Su partido estima el coste de esta iniciativa en unos 500 millones de euros. No obstante, el líder de C's ha admitido que de momento el proyecto está en pausa y que Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, se niega a dar su visto bueno a la medida. @mundiario

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