El Senado estadounidense censura a una senadora por citar a Coretta Scott
Elizabeth Warren fue censurada durante su intervención en el debate de la Cámara Alta para el nombramiento como Fiscal General de Jeff Sessions, acusado desde hace décadas de racismo.
Tras haber tenido que acudir por primera vez en la historia al vicepresidente para desempatar una votació, el Senado ha vuelto a vivir una jornada cuando menos inusual por segundo día consecutivo. Esta vez la nota la dio la senadora demócrata Elizabeth Warren, quien durante su intervención en el debate de nombramiento de Jeff Sessions como fiscal general fue censurada por la presidencia del Senado. Warren pronunciaba sus argumentos en la tarima de la sede de la Cámara Alto cuando citó a la viuda del fallecido Martin Luther King. La orden de censurarla dio un nuevo impulso a los demócratas en sus constantes críticas y quejas contra la nominación de Sessions como encargado del Departamento de Justicia.
La senadora publicó un vídeo en Facebook para explicarle a sus seguidores qué fue realmente lo que sucedió. Twitter se movilizó a su favor por medio del hashtag #LetLizSpeak durante la mañana de este día. El Partido Republicano, con mayoría en la Cámara Alta, aseguró que Warren ya iba advertida de que sus palabras podían quitarle la oportunidad de comparecer, pero que "aun así insistió", aseguró el partido. Los dos partidos siguen abiertamente enfrentados por los nombramientos del magnate, cuyo Gabinete acumula varios votos en contra hasta llegar al máximo histórico. En apoyo a su colega, los senadores demócratas tomaron la carta de Warren y la leyeron desde sus estrados, según describe El País.
La maniobra del Senado respondió a los ataques pronunciados por la senadora. Sessions, senador republicano por el estado de Alabama, ya tiene experiencia en cuanto a críticas en su contra. En la década de los 80', el veterano político optó a un puesto como juez federal, para el que debió someterse a audiencias similares. Su aplicación fue denegada ante las contundentes acusaciones de racismo que pesaban en su contra. Ahora, Trump lo ha propuesto para encabezar la misma cartera a la que hace años intentó llegar como jurista.
La senadora en cuestión, toda una matriarca en la izquierda de su país, leyó una carta redactada por Coretta Scott King, esposa del fallecido y legendario activista, en 1986 con el Senado como destinatario como parte de su nominación a juez. En la misma, la viuda explicó que "Sessions ha utilizado el poder de su cargo para negar el libre ejercicio del derecho a voto de los ciudadanos afroamericanos en el mismo distrito que quiere servir ahora como juez federal. Eso no se debe permitir", cita el medio español.
Aquello provocó la primera llamada de atención del presidente del Senado, quien advirtió a Warren que la cámara protege el honor de sus integrantes, por lo que es prohibido que un senador insulte a un colega. Warren replicó defendiendo que la carta había sido admitida en el acta de la sesión, por lo que la presidencia le dio luz verde para continuar. Tras 25 minutos de declaraciones, la sesión fue interrumpida por Mitch McConnell, jefe republicano en el Senado. El veterano senador intervino y dijo que Warren había acusado a Sessions pese a las normas de la cámara.
El senador de 74 años dijo que Warren atacó directamente al todavía senador por Alabama al decir que su nombramiento, "negará el libre ejercicio del derecho a voto de los ciudadanos afroamericanos", una frase que se le atribuye a Scott King. La senadora subió el tono y avisó que el nombramiento de Warren, programado para hoy, será "devastador" para el país.
Pero Warren defendió su proceder. "La integridad del Departamento de Justicia depende de un fiscal general que luche por los derechos de todos los ciudadanos. Una evaluación honesta de la trayectoria de Jeff Sessions demuestra que él no es esa persona", proclamó. La demócrata se mostró sorprendida de que las palabras de tan importante personaje en la historia no sean permitidas en un debate de la Cámara Alta. Al hacerlo, McConnell volvió a exigir que Warren fuera silenciada, a lo que el jefe de la cámara accedió.
El fallo de la cámara desató una nueva ola de protestas entre los senadores demócratas. El asunto llegó a requerir de una votación para silenciar en definitiva a Warren, quien no podrá volver a pronunciarse hasta que la votación para el nombramiento de Sessions se haya celebrado. Los 49 republicanos votaron a favor de su silencio y los 43 demócratas en contra.