Sánchez propone una "financiación singular" para Cataluña en un intento de asegurar la investidura de Illa

Los republicanos demandan un modelo de concierto económico propio para apoyar la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat.
Pedro Sánchez y Salvador Illa en un mitin en Cataluña. / RR.SS
Pedro Sánchez y Salvador Illa en un mitin en Cataluña. / RR.SS

Pedro Sánchez está dispuesto a intervenir directamente para facilitar la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat y evitar una repetición electoral que podría desestabilizar la legislatura y complicar la aprobación de los Presupuestos para 2025. En una entrevista publicada el domingo en La Vanguardia, Sánchez ha dejado claro su interés en negociar con Esquerra Republicana, el partido que tiene la llave para decidir si Illa preside la Generalitat o si se convocan nuevas elecciones.

Sánchez ha manifestado que una "financiación singular" para Cataluña, reclamada por los republicanos, es una posibilidad viable. Según el presidente, esta propuesta sería compatible con una mejora del sistema de financiación autonómica a nivel multilateral, así como con la creación de un régimen financiero especial para Cataluña, un territorio de gran importancia.

Las declaraciones de Sánchez, aunque carecen de detalles concretos, indican que las negociaciones con ERC están comenzando. Mientras los republicanos exigen un concierto económico similar al vasco con una cuota de solidaridad, los socialistas insisten en que no pueden llegar tan lejos. No obstante, el uso del término "financiación singular" por parte de Sánchez sugiere que hay un espacio para la negociación.

Fuentes cercanas al presidente que cita El País destacan que la propuesta de Sánchez se basa en lo acordado con ERC durante la investidura, que incluía mejoras detalladas en la financiación y el traspaso de competencias, como la gestión de los Mossos d'Esquadra y las prisiones. Este acuerdo mencionaba la necesidad de aumentar los efectivos policiales y cubrir las jubilaciones en el sistema penitenciario, además de garantizar inversiones en investigación y desarrollo, con un compromiso mínimo de 150 millones de euros anuales.

A pesar de las críticas de algunos presidentes autonómicos, tanto del PP como del socialista Emiliano García-Page, el Gobierno confía en que la propuesta de financiación singular, en el contexto de una reforma más amplia del sistema de financiación autonómica, será beneficiosa para todas las comunidades. Este enfoque recuerda a la negociación para la quita de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) de Cataluña, que finalmente benefició a otras autonomías como la Comunidad Valenciana.

El camino hacia la investidura de Illa, con ERC como actor clave, tiene un marco claro aunque las negociaciones formales aún no han comenzado. ERC inicia esta semana los contactos con el PSC y Junts, siendo consciente de que una repetición electoral podría ser perjudicial debido a la crisis de liderazgo y la pérdida de votos que ha sufrido en las últimas elecciones.

La propuesta de ERC, que va más allá de lo acordado con el PSOE para la investidura de Sánchez, incluye la capacidad de recaudar todos los tributos en Cataluña y destinar una parte de esos ingresos al Estado para cubrir servicios e inversiones. Este modelo, similar al cupo vasco, situaría a Cataluña fuera del régimen común de financiación autonómica, añadiendo una porción destinada a la solidaridad con otras comunidades autónomas más pobres.

El PSOE inicialmente rechazó esta petición, pero ha mostrado señales de querer un cambio de modelo que ofrezca más recursos a Cataluña, sin especificar detalles. Salvador Illa, que lidera las negociaciones con ERC, defiende una mayor participación en los impuestos estatales y la creación de un consorcio tributario Estado-Generalitat, respetando el principio de ordinalidad para garantizar que las comunidades más ricas no tengan menos recursos disponibles por habitante que las más pobres tras la redistribución.

Las negociaciones, dirigidas principalmente por Illa pero con la implicación directa de Sánchez, buscan asegurar la investidura de Illa y proporcionar estabilidad a la legislatura. Aunque la situación es compleja, con debates internos en ERC y la presión de Junts, el objetivo principal del Gobierno es lograr que Illa sea el nuevo presidente de la Generalitat. @mundiario

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