Quim Torra y el futuro conflicto civil

Jean Marie Le Pen.
Jean Marie Le Pen.

Los lepenistas están de moda, han descubierto que el asalto al poder es el primer paso, el segundo destruir todo legado ético y el tercero las leyes. Ellos lo intuyen (y nosotros también) que significa destruir la cultura de la tolerancia cívica e instaurar el enfrentamiento.

Quim Torra y el futuro conflicto civil

Siempre me ha gustado escribir sobre los Ángeles y los misterios de la religión. Nietzche marcaría el camino con su crítica de las almas que aceptan la venganza imaginaria, la cual consiste que el más Allá nos restituirá frente a los malos, pecadores o ideólogos que no piensan como nosotros.

Los racistas como Quim Torra han aceptado dicho papel. Dirá en El Confidencial Marcos Lamelas que “el predicador francés Jacques Bénigne Bossuet estableció sobre los ángeles custodios que "estos espíritus inmortales pueden ser compañeros en la gloria de nuestro Señor; pero no pueden tener el honor de acompañarle en su sufrimiento". Torra puede vigilar el castillo pero no podrá obtener réditos del martirio de Puigdemont.

Y en este largo camino político, algunos intentan demostrar su obsesión por partir la sociedad catalana en dos, con el fin de derrumbar sus instituciones y fundar la Republica. Y van por un camino en el que Torra ejecuta su venganza imaginaria. No usa despacho, no usa la medalla de Francesc Macia y se desplaza en su toma de posesión vestido contraje negro acompañado del President del Parlament. Un ritual preparado para recodarnos que el poder nace de la sociedad catalana al cual han asaltado, negando que la democracia que les sitúa en el 47% de los votos.

Los lepenistas están de moda, han descubierto que el asalto al poder es el primer paso, el segundo destruir todo legado ético y el tercero las leyes. Ellos lo intuyen (y nosotros también) que significa destruir la cultura de la tolerancia cívica e instaurar el enfrentamiento.

Hace días en una reunión en Madrid me preguntaban sobre esta pulsión autodestructiva del lepenismo catalán, ante mis razonamientos mis interlocutores no podían medir lo que relataba, debo confesar que la mayoría eran de izquierda.

¡Es que no se puede medir¡ como dirá Nietzche, la venganza imaginaria, solo se puede constatar como detrás de ella vendrá el nihilismo, y ello nos empujará a la carencia de valores políticos tras la amarga decepción. Solo los nacionalismos integradores al estilo PNV sobrevivirán en el futuro cercano donde se enfrentarán dos modelos: las ciudades Estado conectadas y con el talento satisfecho y en libertad, y los Estados al estilo Putin (Rusia y China).

¿Apocalíptico? No, tan solo intento seguir las líneas del desarrollo del siglo XXI.

Nota: Los nacionalistas comienzan un camino muy poco democrático, el de la bifurcación. Quien esta exiliado es el legítimo, quien le representa custodia su legitimidad.

Bajo la Dictadura de Franco existió el gobierno de la Generalitat con J Tarradellas pero aquella era una dictadura, en la actualidad vivimos en un Estado de Derecho que nos ha costado dolor, muertos y pactos entre enemigos.

“Este viernes hace 40 años que el Gobierno de Adolfo Suárez aprobó el decreto de restablecimiento provisional de la Generalitat de Cataluña y nombró presidente a Josep Tarradellas, entonces en el exilio, y que regresaría a Cataluña el 23 de octubre de 1977 con aquella frase que pasó a la historia: “Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí” Fuente: El País. @mundiario

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