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¿A quién le interesa hoy en día el Debate sobre el estado de la Nación?

Que los dos líderes salgan a decir en el hemiciclo lo que dicen normalmente no tiene interés. Volvemos a escuchar una y otra vez los argumentos descalificativos de ambos personajes. 

Pedro Sánchez y Mariano Rajoy./ Mundiario
Pedro Sánchez y Mariano Rajoy.

Que los dos líderes salgan a decir en el hemiciclo lo que dicen normalmente no tiene interés. Volvemos a escuchar una y otra vez los argumentos descalificativos de ambos personajes. 

¿Qué ha dicho el Sr. Rajoy? Empezó refiriéndose a lo de siempre: la manida herencia recibida y lo mal que estaba la economía española. “España salió de la pesadilla, se rescató a sí misma”-. A pesar de los que le decían, según él, que pidiese el rescate, él se negó. Continuó diciendo que España empezó a crecer en 2014 al 1.4%. “El gobierno ha hecho lo que debía hacer”-y continuó: “El objetivo es crear 3 millones de empleos en seis años”-apostilló. Terminó diciendo que todo se puede torcer si él no gobierna.

¿Qué contestó el Sr. Sánchez? Acusó a Rajoy de realizar en tres años un destrozo descomunal de la economía española y construir la España de la desigualdad. Lo acusó de mentir por decir que no se había pedido el rescate cuando se rescató a la banca (mostró primeras planas de prensa nacional e internacional hablando del rescate de España). “Usted pasará a la historia por tres palabras: Precariedad, Impuestos y Bárcenas”.-“Salga del plasma y mire la calle. Hay 550.000 empleos menos de cuando usted empezó, ha subido los impuestos en 23.000 millones de euros y el 40% de los trabajadores tiene un salario por debajo de 700 euros”.

¿A quién le interesa el debate? El formato actual del debate interesa a muy pocos. Por lo que hemos visto, interesa a los parlamentarios de los dos grandes partidos que puestos en pie aplaudían a su jefe de filas cuando se dirigía a su escaño después de hablar y en cada ocasión. Parlamentarios que gritaban insultos al jefe de lista contrario en uso de la palabra. Curioso: al terminar los dos grandes “gallos” su exposición, el graderío se vaciaba; las señorías de los dos grandes partidos ya no querían escuchar al resto de oradores.

> Interesa también a los tertulianos de radio y televisión. Así pueden tener espacios para criticar a los que no son de su línea editorial. Hay pocos periodistas libres; muchos obedecen a la voz y postura política de su medio.

> No interesa a los ciudadanos que ven impasibles una nueva “pelea de gallos”, un debate estilo “y tú más”, una descalificación de lo que hace o propone el contrario, un acordarse del pasado sin proponer nada para el futuro.

¿Se ha analizado el Estado de la Nación? Apenas se ha esbozado. Más bien parecía el inicio de las 5 campañas electorales que se avecinan. Parecían mítines electorales. El presidente hablando sobre lo bien que va la economía española y el líder de la oposición sobre la corrupción en la cúpula. No hubo debate, ni se señalan los grandes problemas del Estado, ni se plantean futuros grandes cambios necesarios, institucionales y constitucionales, ni desde luego se presentan soluciones.

¿Cuál es el Estado de la Nación? Veamos los problemas de la sociedad española:

> España tiene una enorme Deuda Pública (la deuda española total es de 3 billones: un billón de deuda pública, 0.7 de familias y 1.3 de empresas). La deuda exterior es la 2ª del mundo: 1.7 billones de euros.

> En España están aumentando fuertemente las desigualdades sociales y la pobreza.

> Un paro endémico que en lustros no bajará del 20% (con estas políticas económicas) tal como estima la OIT, con un paro juvenil del 50%. Se necesita una reindustrialización.

> Un Gasto Público inasumible para la economía española. Un gasto que genera un enorme déficit anual, que se traduce en aumento de deuda y pago de intereses. Hay 450.000 políticos. En Alemania hay 100.000. Agrupar Comunidades Autónomas como en Alemania (7) y Francia. Agrupar Ayuntamientos, sólo 1.320. Eliminar Diputaciones, empresas públicas, organismos de control. Centralizar enseñanza y sanidad: Se precisa eliminar todos estos gastos innecesarios, “la grasa”.

> Reformar la Constitución, la ley electoral y la separación de poderes.

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