Quién es Robert Fico, el ex primer ministro prorruso que gana las elecciones de Eslovaquia

El socialdemócrata populista ha ganado las elecciones legislativas cinco años después de dimitir por la muerte de un periodista que investigaba sus nexos con la mafia italiana.

Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia. / RR.SS.
Robert Fico, ex primer ministro de Eslovaquia. / RR.SS.

El resurgimiento del partido socialdemócrata Smer en la política eslovaca trae de vuelta a Robert Fico, ex primer ministro conocido por su postura populista, nacionalista y prorrusa, después de haber ganado las elecciones legislativas celebradas el sábado con un 22.9 % de los votos y 42 escaños en un Parlamento unicameral de 150 diputados, según los resultados finales del escrutinio al 99.98 %. Sin embargo, en el habitualmente fragmentado panorama político de Eslovaquia, Fico no cuenta con una mayoría parlamentaria para gobernar y deberá buscar alianzas con otros partidos.

El retorno del político eslovaco Robert Fico ha sacudido el panorama político del país. En 2020, parecía políticamente derrocado cuando su partido, Smer-SD (Dirección-Socialdemocracia Eslovaca), perdió las elecciones después de que Fico se viera obligado a dimitir en 2018 debido a las manifestaciones masivas desencadenadas por el asesinato de un periodista de investigación y su pareja, que estrechaba el cerco sobre los vínculos de su partido con la mafia italiana y los escándalos de corrupción del Gobierno.

Apenas unos cinco años después de una suerte de despertar político que movilizó a los eslovacos en masa hasta conseguir la dimisión del Gobierno, ahora Fico ha resurgido con una victoria en las elecciones parlamentarias que lo ponen nuevamente en el mapa cuando su carrera se creía en punto muerto. Pero el posible Gobierno de Fico preocupa a varias capitales europeas, debido a su simpatía por el Kremlin, sus promesas de campaña de cortar el suministro de ayudas militares a Ucrania y el escenario probable en que se convierta en un aliado del primer ministro húngaro, el ultraderechista Viktor Orbán que actualmente representa la voz más próxima a Moscú dentro de la Unión Europea.

La astuta lectura de Fico sobre el malestar en Eslovaquia, su habilidad para avivar los temores de las consecuencias de la inmigración y su promesa de estabilidad y seguridad en tiempos de inestabilidad política y ansiedad económica han sido clave para su regreso. El país ha enfrentad la pandemia y luego la inestabilidad causada por la guerra en Ucrania, todo mientras lidiaba con un Gobierno de coalición de centroderecha caótico y desunido. La gestión fue desastrosa y en diciembre, tras una moción de censura contra el partido oficialista OL’aNO, se convocaron elecciones anticipadas. El escenario de incertidumbre fue propicio para el retorno de Fico a la escena política.

El discurso de Fico durante la campaña electoral, caracterizado por el nacionalismo, el populismo, la xenofobia y su postura antiucraniana, ha generado preocupación en Occidente debido al temor de que siga los pasos de líderes como Viktor Orbán en la Unión Europea y también en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Fico se ha opuesto firmemente al reparto de refugiados en la UE, a las reformas en el método unánime de toma de decisiones en el Consejo Europeo y a la integración de Ucrania en el bloque comunitario y la Alianza Atlántica.

Fico regresa triunfante

Con 59 años, Fico ha estado involucrado en la política desde la década de 1990. Fundó Smer en 1999, un partido que inicialmente rechazó etiquetarse como de derecha o izquierda, pero que más tarde se inclinó hacia la socialdemocracia, aunque su actitud no se asemeja a la centroizquierda occidental Fico estudió en EE UU y a su vuelta al país se convirtió en el vicepresidente del partido Izquierda Democrática, una escisión del Partido Comunista, en el que también militó.

A lo largo de su carrera, Fico ha demostrado ser pragmático en lugar de ideológico, especialmente en su relación con la UE, a pesar de sus declaraciones grandilocuentes. Durante sus mandatos anteriores, Eslovaquia ingresó en la eurozona en 2008, a pesar de su campaña en contra.

Si bien su retórica radical en la campaña ha generado preocupación, es posible que su Gobierno sea más moderado si logra formar una coalición con la formación Hlas, un partido socialdemócrata proeuropeo que se escindió del propio Smer por disputas internas. Pero aún sin un Ejecutivo formado, Orbán ya ha expresado su interés en trabajar con Fico y ha felicitado su victoria, lo que podría llevar a un alineamiento político más cercano entre los dos líderes.

Hlas tiene la llave del Gobierno de Eslovaquia

La segunda fuerza en estas elecciones fue Progresívne Slovensko (Eslovaquia Progresista, PS), liderada por un eurodiputado liberal y proeuropeo, que obtuvo el 17.9 % de los votos y 32 escaños. Esta formación no descarta la posibilidad de buscar una coalición alternativa. La tercera fuerza clave es Hlas-SD (Voz-Socialdemocracia), dirigida por Peter Pellegrini, un exaliado de Fico y ex primer ministro de centroizquierda y proeuropeo que milita mucho más con las ideas occidentales que sus compañeros de ala ideológica. Hlas-SD logró el 14.7 % de los votos y 27 escaños.

En contraste, el anticipado partido de extrema derecha Republika no logró superar el umbral del 5 % de votos necesario para ingresar al Consejo Nacional, tras quedarse tan solo con un 4.7 % de los votos. Sin embargo, el Partido Nacional Eslovaco (SNS), una formación nacionalista con vínculos controvertidos que incluyen conspiradores, homofobia y simpatías hacia el presidente ruso, Vladimir Putin, obtuvo el 5.6 % de los votos y podría jugar un papel en la formación del nuevo Gobierno.

Tras el anuncio de su victoria, Fico expresó su intención de iniciar negociaciones para formar un Gobierno, anticipando que el proceso podría tomar al menos dos semanas. Además, prometió tomar medidas estrictas contra la inmigración, incluyendo controles en la frontera con su vecina del sur, Hungría, que es parte de la ruta migratoria de los Balcanes.

Un historial turbulento en Eslovaquia

Fico también reiteró su posición sobre Ucrania, indicando que mantendrá la ayuda humanitaria, pero pondrá fin a la ayuda militar. Su retórica sobre Ucrania y sus críticas a Occidente han profundizado las divisiones en la región, especialmente en un momento en que la crisis del grano ha afectado las relaciones entre países del Este.

El regreso de Fico a la política eslovaca sigue siendo controvertido debido a su implicación en el caso del asesinato de Jan Kuciak, un periodista de investigación, y su novia en 2018. La sociedad eslovaca se movilizó en protestas masivas en ese momento, lo que llevó a la dimisión de Fico. Sin embargo, la promesa de estabilidad y seguridad durante momentos de crisis económica y pandemia ha contribuido a su victoria en estas elecciones.

El futuro político de Eslovaquia sigue siendo incierto, y la formación de alianzas determinará el rumbo del país en los próximos años. La presidenta Zuzana Caputova será la encargada de formalizar la formación del Gobierno, y se espera que consulte a Fico, el ganador de las elecciones, sobre la posibilidad de liderar el país. @mundiario

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