Enfrentamiento en el Gobierno: PSOE y Sumar chocan por la decisión de tributar por el SMI
El Gobierno de coalición entre el PSOE y Sumar ha vuelto a evidenciar sus diferencias en un asunto clave: la política fiscal. Si la semana pasada las discrepancias sobre la reducción de la jornada laboral quedaron en el ámbito interno del Consejo de Ministros, esta vez la confrontación se trasladó de forma inédita a la rueda de prensa posterior. Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y líder de Sumar, y Pilar Alegría, ministra portavoz y de Educación, protagonizaron un cruce de posturas en directo, dejando al descubierto una tensión inusual en el Ejecutivo.
El desencuentro se produjo a raíz de la decisión del Ministerio de Hacienda de incluir en el pago del IRPF a los trabajadores que cobran el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), una medida que Sumar rechaza de plano. Díaz no ocultó su malestar y acusó a Hacienda de adoptar la medida de forma unilateral, sin consulta previa con su formación. La vicepresidenta segunda criticó que la decisión se haya conocido a través de la prensa y defendió que quienes perciben el SMI sigan exentos del tributo. “No hubo ni deliberación ni comunicación a ninguna de las partes que componemos Sumar, me he enterado por ustedes”, afirmó en alusión a los periodistas.
Mientras Díaz cuestionaba la medida, Pilar Alegría intentaba poner el foco en la subida del salario. La líder de Sumar ha criticado que por primera vez en la historia los ciudadanos que cobren el SMI tendrán que tributar el IRPF, aunque según los cálculos del Ministerio del Trabajo solo el 20 % de los perceptores se verá afectado gracias a las exenciones aplicables.
Por su parte, la ministra portavoz insistió en que la decisión responde a criterios técnicos y defendió la necesidad de “hacer pedagogía fiscal”, asegurando que la recaudación obtenida contribuirá a fortalecer los servicios públicos. Sin embargo, la líder de Sumar respondió con contundencia, asegurando que la "justicia fiscal empieza por arriba" y que no se puede exigir tributar a quienes perciben el salario más bajo mientras se aplican beneficios fiscales a los grandes propietarios.
La discusión pública entre las dos ministras evidenció la falta de coordinación en el Ejecutivo y el descontento en sectores de la coalición. Desde Sumar insisten en que la medida contradice el espíritu de justicia social recogido en la Constitución. “Todos contribuirán de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo”, citó Díaz, subrayando que el Gobierno debería enfocarse en que “quienes más tienen, aporten más”.
Sumar llevará su oposición al Congreso
El malestar no solo se centra en la medida en sí, sino también en la forma en que se comunicó. En Moncloa hay críticas hacia Hacienda por haber anunciado la decisión justo antes de la rueda de prensa, desviando la atención de la subida del SMI, que era la noticia principal del día. Esta falta de coordinación generó un enfrentamiento en directo que recordó más a un debate parlamentario que a una comparecencia gubernamental.
Sumar no piensa quedarse en la discrepancia pública y ha anunciado que llevará su oposición al Congreso. La formación presentará una Proposición de Ley para mantener la exención del IRPF a los perceptores del SMI, argumentando que su inclusión en el tributo supone un retroceso en los avances logrados en materia de derechos laborales. Además, cuestionan que mientras se exige este esfuerzo a los trabajadores con menores ingresos, el Ejecutivo haya aprobado recientemente ventajas fiscales para quienes alquilan propiedades.
El aumento del SMI a 1.184 euros mensuales, pactado entre el Gobierno y los sindicatos, ha elevado la base imponible, lo que llevaría a algunos trabajadores a tributar por primera vez. Desde Sumar insisten en que la solución no pasa por gravar a estos trabajadores, sino por impulsar un aumento salarial generalizado para reducir el número de perceptores del SMI. “De esta forma dejarían de estar en la base mínima y tributarían con normalidad”, defienden, mientras acusan al PSOE de no cumplir con el acuerdo de Gobierno sobre la revisión de márgenes empresariales para mejorar los salarios.
Este nuevo choque en la coalición subraya las dificultades de convivencia entre PSOE y Sumar en materias económicas y fiscales. Con el debate trasladado ahora al Congreso, el pulso interno en el Ejecutivo podría intensificarse en las próximas semanas, poniendo a prueba la estabilidad de la alianza gubernamental. @mundiario