El PP se distancia de un pacto de Estado en defensa, pero evita el bloqueo total con el PSOE

Alberto Núñez Feijóo, líder del PP y los diputados del Grupo Popular en el Congreso. / Partido Popular
Feijóo reclama una reunión con la cúpula militar, que podría abrir la puerta a una negociación, en la que el jefe de Estado Mayor de la Defensa y los responsables de los tres ejércitos detallen el plan del Gobierno.

El Partido Popular ha endurecido su discurso contra un posible pacto de Estado para el aumento del gasto en defensa, alineándose en el Congreso de los Diputados con una postura de rechazo frontal al Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, entre bastidores, la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo trata de evitar aparecer como otro de los responsables de un eventual bloqueo a un consenso que viene impulsado desde Bruselas y cuenta con el respaldo del Partido Popular Europeo.

Durante su intervención en la Cámara Baja, Feijóo se dirigió al presidente del Gobierno con un mensaje claro. “El PP no es el escollo para un pacto en defensa en España, el escollo es su Gobierno y es usted”, lanzó el líder de la oposición. Con este planteamiento, el jefe del PP quiso marcar distancias con el Ejecutivo, al que acusa de falta de transparencia en la planificación del aumento del presupuesto militar. “Si lo que pretende es que el PP sea su socio auxiliar cuando los demás le fallen, olvídese”, sentenció Feijóo.

Pese a la contundencia de estas palabras, el Partido Popular ha abierto una vía de negociación al solicitar una reunión con la cúpula militar. La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, enfatizó la necesidad de que el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad) y los máximos responsables de los tres ejércitos detallen el plan del Gobierno para el refuerzo de la capacidad militar del país. “Cheques en blanco no podemos dar”, subrayó Gamarra en una entrevista en Antena 3, insistiendo en que el plan debe ser debatido en el Parlamento.

El PP enfrenta un dilema interno con esta cuestión. Por un lado, su oposición al Gobierno le lleva a rechazar cualquier acuerdo con Sánchez. Por otro, su alineamiento con el Partido Popular Europeo, que respalda el incremento del gasto en defensa promovido por la Comisión Europea, le obliga a maniobrar con cautela. A finales de abril, Feijóo se reunirá con los principales líderes del PPE en Valencia, incluyendo a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien ha defendido con firmeza el rearme europeo tras la invasión rusa de Ucrania.

La tensión dentro del partido es evidente. La fundación Reformismo 21, impulsada por Feijóo, ha abogado por alcanzar un “consenso de Estado” con el PSOE en materia de defensa. Sin embargo, sectores del PP, especialmente en Madrid, advierten de que la base del partido podría no aceptar un acuerdo de este tipo. Algunos dirigentes han admitido en privado que, si Sánchez presenta un plan estructurado y transparente, Feijóo tendría difícil justificar un voto en contra.

Un PP en la encrucijada

La reticencia del PP a sumarse a un pacto de Estado en defensa, que el Gobierno tampoco parece estar dispuesto a negociar con la oposición, también se refleja en su agenda interna. Este fin de semana, la formación celebrará una reunión interparlamentaria en Sevilla, pero en su programa de debate no figura el refuerzo militar ni los desafíos de seguridad en Europa. En cambio, las discusiones se centrarán en otros temas como la fiscalidad, la vivienda o el sector agroalimentario.

El contexto europeo añade presión a los populares. La UE y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han instado a sus miembros a elevar su gasto en defensa al 2 % del PIB, lo que implica un aumento sustancial en el presupuesto español. Actualmente, la inversión se sitúa en torno al 1,3 %, por lo que el salto financiero requerido es significativo, y los socios de izquierdas del Gobierno no solo recelan del rearme de los Veintisiete o de la Alianza Atlántica, sino que también exigen que el Ejecutivo no recorte gastos sociales para asumir sus compromisos con Europa.

Pese a su discurso crítico, el PP no descarta totalmente un pacto. Feijóo ha dejado la puerta entreabierta a una negociación al condicionar cualquier apoyo a una mayor transparencia por parte del Ejecutivo. “El Jemad y los responsables de los tres ejércitos tienen que sentarse con el primer partido de España y concretar cuál es el alcance y contenido de lo que vamos a hacer”, declaró en el Congreso.

El líder popular insiste en que su formación necesita conocer en detalle los planes del Gobierno antes de pronunciarse de forma definitiva.

El PP sigue navegando entre su oposición al Gobierno y su responsabilidad como partido de Estado. Mientras busca evitar un respaldo explícito a Sánchez, tampoco quiere aparecer como un obstáculo para el refuerzo de la seguridad nacional, especialmente en un contexto en el que sus aliados europeos apuestan decididamente por el aumento del gasto en defensa. La reunión con la cúpula militar podría ser la clave para desbloquear su postura, aunque por ahora Feijóo sigue jugando al equilibrio entre el rechazo y la posibilidad de un entendimiento futuro. @mundiario