El PP activa la ofensiva contra Sánchez en el Senado con una comisión de investigación de RTVE

La mayoría absoluta de los populares permite a Feijóo desplegar una estrategia de fiscalización sin contrapesos en la Cámara Alta, que apunta a la gestión de la Corporación que la oposición acusa de “sesgo” a favor del Gobierno de Sánchez.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García. / RR SS
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García. / RR SS

La política española ha encontrado en el Senado un escenario de alta intensidad. Allí, donde el equilibrio parlamentario favorece con claridad al Partido Popular, la oposición ha convertido su mayoría absoluta en un ariete sobre el Ejecutivo. La última muestra es la decisión de registrar una comisión de investigación sobre RTVE, una iniciativa que trasciende el debate mediático para abordar lo que los populares denominan como la “colonización” de las instituciones por parte de La Moncloa.

Desde el inicio de la legislatura, el PP ha impulsado hasta siete comisiones de investigación en la Cámara Alta, todas ellas centradas en ámbitos sensibles para el Gobierno: desde la gestión de la pandemia, escándalos de corrupción como el caso Koldo hasta organismos públicos como el CIS o la SEPI. En este contexto, RTVE emerge como un nuevo frente, donde se cruzan las acusaciones de control informativo y las reivindicaciones de neutralidad institucional.

La portavoz popular en el Senado, Alicia García, ha enmarcado la iniciativa en una crítica frontal al modelo de gestión de la Corporación, al que acusa de haberse convertido en un instrumento al servicio del Ejecutivo. Sin embargo, más allá del discurso político, los datos recientes de la radiotelevisión española —como el superávit de 55 millones de euros en 2025 o la reducción del gasto en producción externa— entran en el argumentario del Gobierno para rebatir las críticas de la oposición.

La clave de fondo reside en el uso del Senado como plataforma de control político. Con el control de la agenda y los tiempos parlamentarios, el PP ha logrado convertir la Cámara Alta en un espacio de desgaste continuo para el Gobierno. Este fenómeno no es nuevo, pero sí adquiere una intensidad particular en la actual legislatura, donde la fragmentación en el Congreso contrasta con la hegemonía popular en el Senado.

La comisión sobre RTVE refuerza esta dinámica. Aunque ya existe una Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades, la decisión de abrir una investigación específica apunta a elevar el nivel de escrutinio y, sobre todo, a amplificar el impacto político del debate.

RTVE: entre la gestión y la narrativa

Otro elemento clave es el calendario. La previsión de comparecencias relevantes en el mes de abril —incluyendo figuras vinculadas al PSOE— sugiere una sincronización con el ciclo electoral, especialmente ante las elecciones andaluzas. No es la primera vez que el Senado se convierte en escenario de declaraciones en vísperas de comicios autonómicos, ya los populares habían convocado a Paco Salazar, quien dimitió de sus cargos en La Moncloa y en Ferraz después de ser denunciado por acoso sexual, para torpedear la candidatura de Pilar Alegría en Aragón.

En el centro del debate se encuentra RTVE, una institución históricamente situada en el foco de la disputa política en España. Las acusaciones de sesgo informativo, el modelo de producción externa y la gobernanza del ente vuelven a ser objeto de controversia, en un contexto donde la credibilidad de los medios públicos se ha convertido en un activo político de primer orden.

En enero, el Consejo de Informativos de Televisión Española ha puesto negro sobre blanco la deriva de algunos espacios de actualidad hacia formatos híbridos donde la opinión desplaza a la información y el rigor periodístico queda en segundo plano. Tras meses de investigación y más de un centenar de quejas recibidas, el órgano interno de control concluyó que Mañaneros 360 y Malas lenguas, dos de los programas con mayor impacto en la parrilla diaria, presentan un “sesgo” incompatible con los principios de neutralidad e imparcialidad exigibles a RTVE.

De hecho, en la última sesión de la Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades, el presidente de RTVE José Pablo López cargó contra los funcionarios que elaboraron la investigación, y respondió que “la mala praxis que se detecta en el informe compromete la credibilidad del Consejo de Informativos”. @mundiario

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