El Parlamento de Cuba retrasa dos meses la sucesión de Raúl Castro

Raul Castro, presidente de Cuba. / RR SS
Raul Castro, presidente de Cuba. / RR SS

Las autoridades aseguran que la prolongación del mandato ha estado motivada por los destrozos provocados en septiembre por el huracán Irma.

El Parlamento de Cuba retrasa dos meses la sucesión de Raúl Castro

Raúl Castro se queda en el poder por -al menos- dos meses más. La esperada transición de poder en la cúpula de Cuba sufrirá una demora, luego de que el Parlamento de la isla caribeña aprobara este jueves en La Habana una extensión del periodo legislativo en curso, que debía concluir el 24 de febrero de 2018. El heredero del dictador Fidel Castro seguirá ocupando su trono hasta el 19 de abril. O al menos eso es lo que ahora establece la ley.

La decisión ha generado tensión en la política y, por supuesto, ha encendido las alertas y el temor del pueblo cubano que espera con ansias liberarse del poder de los hermanos Castro. El dictamen fue expuesto en el pleno de la Asamblea Nacional que preside el propio general Castro, y entre las razones que sostienen la medida destaca principalmente los destrozos provocados en septiembre por el poderoso huracán Irma.

De esta forma, una vez más, el Gobierno ha utilizado la devastadora catástrofe, que han descrito como "un suceso imprevisible y excepcional", y que según cifras oficiales dejó pérdidas valoradas en 13,185 millones de dólares, para salirse con la suya. Este mismo motivo sirvió como causa aducida para el retraso de un mes en la celebración de las recientes elecciones municipales.

La cuestión es sencilla: mientras no se renueve el Parlamento no se elegirá a un nuevo presidente. Lo que significa que el actual mandatario, que asumió formalmente el poder en 2008 luego de que su hermano Fidel enfermara, seguirá al menos unas semanas más al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, tal como apunta el diario español El País.

La salida de Raúl Castro figura como uno de los eventos más importantes en la política cubana reciente. En ese sentido, si en abril de 2018 se cumple con lo establecido, la isla caribeña dará la bienvenida a una situación inédita: por primera vez desde el triunfo de la Revolución en 1959 no habrá un Castro a la cabeza del gobierno.

El actual presidente ha insistido en que dejará el poder cuando acabe su mandato, y la opción de otra posible sucesión dentro de la familia Castro también ha sido descartada públicamente. "Nunca voy a dejar que me postulen para una tarea tan grande como esa", aseguró en mayo pasado Mariela Castro, la hija del jefe de Estado cubano.

De momento no hay un candidato confirmado, pero todas las quinielas apuntan hacia Miguel Díaz-Canel,  el actual primer vicepresidente, quien se perfila como el relevo ideal, ya que ha pasado por todos los escalones de la Administración y el Partido Comunista de Cuba (PCC). "Habrá presidentes siempre defendiendo la Revolución y serán compañeros que saldrán del pueblo", afirmó Díaz-Canel el mes pasado, al ser preguntado sobre su candidatura cuando acudió a votar en las elecciones municipales.

Lo cierto es que, dejando de lado quien sea el elegido, el próximo presidente de Cuba se enfrentará al reto de timonear una nación con dificultades económicas, y una tensa relación con el líder de la primera potencia del mundo, Donald Trump, quien destaca por su duro discurso anticastrista. Todo esto bajo la sombra del veterano Raúl Castro, que dejará el Palacio Presidencial pero seguirá al frente del poderoso Partido Comunista hasta el 2021. @mundiario

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