Los líderes europeos arroparon a Rajoy el día después de la agresión

El momento de la agresión a Mariano Rajoy. / Captura del vídeo de Diario de Pontevedra
El momento de la agresión a Mariano Rajoy. / Captura del vídeo de Diario de Pontevedra

Dura semana para Mariano Rajoy. Golpeado en la mesa de debate por el contrincante socialista, Pedro Sánchez, el pasado lunes, y agredido por un joven de 17 años en Pontevedra en las últimas horas.

Los líderes europeos arroparon a Rajoy el día después de la agresión

Dura semana para el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy. Golpeado en la mesa de debate por el contrincante socialista, Pedro Sánchez, el pasado lunes, y agredido por un joven de 17 años en Pontevedra en las últimas 24 horas. ¿En qué se parecen ambas agresiones?

La primera, sucedió en el cara a cara Rajoy - Sánchez ante 9,7 millones de espectadores. El candidato socialista le propinó al Presidente un guantazo con su verborrea dejando a Rajoy agotado. Algunos han estimado que el líder socialista salió airoso del combate cara a cara, mientras otros muchos ciudadanos han considerado el espectáculo fuera de lugar. 

Sánchez generó en la audiencia un agotamiento mental y, es que su embestida cual toro bravo que actúa por su naturaleza animal, pasará sin duda a la historia del fin del bipartidismo en España. Desde el minuto uno, Sánchez acorraló a Rajoy. Lo interumpió en 100 ocasiones, le insultó y no sólo políticamente sino en el terreno personal acusándole de indecente y deshonesto.

Durante 120 minutos la audiencia sólo acudió a un espectáculo bochornoso: insultos, mala educación y falta de respeto. No sabemos aún si la inexistente reacción y acción del presentador, Manuel Campo Vidal, se debió al shock que puede causar un enfrentamiento verbal a tan poca distancia. Lo cierto es que la televisión, el medio reina de todos los canales de comunicación, sirvió de conductor del mal ejemplo de un candidato que usó la agresión verbal como energía cinética para sacar a Rajoy del reposo a su máxima aceleración llevándole a tildar al contrincante de "ruin y miserable". Vimos a un Presidente herido y muy enfadado.

En lo que si ganó el socialista fue en estrategia. Sánchez, en forma de rebote, para amortiguar su falta de preparación política y, de propuestas atrayentes para ganar adeptos en un debate limpio para terminar de sacar a España de la galopante crisis económica, optó por el guantazo verbal dejando descolocados al líder del PP y a la audiencia.

Este miércoles, el Presidente en un esfuerzo por acercarse al pueblo y haciendo de tripas corazón porque sabemos que su fuerte no es estar entre los medios de comunicación y haciendo calle, ha vuelto a recibir un tortazo. Pero ¿acaso no es lo mismo que uno verbal? Para el caso el resultado es similar: es humillante, es mala educación, falta de valores y una muestra de insensatez.

Yo no sé si el tortazo le puede generar a Rajoy algún voto extra, de aquellos que ven en él un hombre serio, mayor, poco comunicativo pero intentando dar la talla a pesar de que la corrupción de su partido le ha hecho agachar la cabeza y pedirnos perdón públicamente hace poco más de un año.Desde luego lo que si queda claro es que estamos asistiendo a un hecho bochornoso: el irrespeto en su máxima expresión.

Pedro Sánchez, líder del PSOE, ha expresado su indignación por la agresión al presidente: "En nombre de todos los socialistas y el mío propio, le traslado mi solidaridad y condenamos la agresión". Sí he leído bien, condena la agresión del chico que estuvo a punto de partirle la cara al Presidente. Ahora opto por citar al candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, quien ha señalado que "no hay ninguna justificación, nunca para ningún tipo de violencia". Ciertamente a Rajoy le ha fallado dos veces el parachoques. Sí, Sr. Presidente, no sea usted tan confiado. Hasta aquí hemos llegado.

Menos mal que los líderes europeos arroparon a Rajoy el día después de la agresión...

Los líderes europeos arroparon a Rajoy el día después de la agresión
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