Las elecciones presidenciales en Bolivia se manchan con denuncias por corrupción

Evo Morales, desde el Palacio de Gobierno
Evo Morales, desde el Palacio de Gobierno
El candidato opositor Carlos Mesa denuncia fraude en los comicios. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) volvió a contabilizar los votos este lunes y ahora dan como ganador al mandatario Evo Morales, quien lograría un cuarto periodo consecutivo. La OEA ha mostrado su preocupación por el inesperado cambio de resultados. 
Las elecciones presidenciales en Bolivia se manchan con denuncias por corrupción

Un giro inesperado se ha dado en las elecciones presidenciales en Bolivia. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) del país andino reanudó este lunes el conteo de votos de los comicios realizados el domingo último con un resultado sorpresivo: ya no habrá segunda vuelta. De acuerdo a un reporte al 95% de actas contabilizadas, el presidente Evo Morales (2006 - 2019) estaría a punto de lograr un cuarto mandato consecutivo al derrotar al opositor Carlos Mesa. 

Antes de que el TSE paralizara el proceso de conteo al 83,76%, Morales tenía 45,28% y Mesa 38,16%. La diferencia era de seis puntos. Con este panorama, ambos candidatos debían verse las caras otra vez en las urnas el próximo 15 de diciembre. De acuerdo a las reglas electorales bolivianas, si un candidato logra más del 40% y tiene una diferencia de diez puntos con su perseguidor más cercano, entonces es ganador en primera vuelta.  

Tras varias horas de silencio, Morales ahora registraba el 46, 85% de votos, mientras que Mesa el 36, 74%. Es decir, el mandatario boliviano cumplía los dos requisitos para ser ganador sin ir a la segunda vuelta. Algunas encuestadoras del país andino no daban una victoria segura de Morales sobre Mesa, quien podría haber aglutinado el rechazo de sectores de la clase política y social contra uno de los aliados del expresidente venezolano, Hugo Chávez. 

Este nuevo escenario ha generado el rechazo del opositor Carlos Mesa. “Confiamos en que la ciudadanía no va a aceptar esta votación, este resultado amañado”, dijo el exmandatario. Además, el político ha anunciado de que desconocerá los resultados del escrutinio informado en la noche del lunes por las autoridades electorales luego de 24 horas de silencio. “No vamos a reconocer estos resultados", ha zanjado. 

La misión observadora de la Organización de Estados Americanos (OEA) para los comicios bolivianos ha publicado un comunicado en el que muestra su preocupación por una supuesta alteración del conteo de votos que ahora beneficia a Evo Morales. “La Misión de la OEA manifiesta su profunda preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares conocidos tras el cierre de las urnas”, dice el texto. 

En las últimas horas se han convocado a movilizaciones por varias ciudades bolivianas, donde se muestran descontentos con este resultado que mantiene en el poder a Morales. En el 2016, el mandatario buscó, mediante un plebiscito,  ser habilitado para intentar un cuarto mandato consecutivo. La población rechazó esa posibilidad en las urnas. El líder indígena apeló, entonces, al Constitucional. La corte avaló en un fallo que la Convención Americana de los Derechos Humanos se puede aplicar por encima de la carta magna boliviana, al considerar que el pacto interamericano es “más favorable a los derechos políticos”. 

El presidente Morales no se ha pronunciado sobre las acusaciones de fraude en las elecciones generales. El domingo, tras cerrarse las urnas, solo celebró una eventual victoria con sus partidarios del Movimiento para el Socialismo (MAS). "Es la cuarta victoria en cuatro elecciones consecutivas", dijo Morales. @mundiario 

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