Junqueras y los exconsejeros de ERC insisten en que acatan el 155
En su escrito, Junqueras niega que exista riesgo de fuga, de reiteración delictiva y de destrucción de pruebas. La defensa de los 'exconsellers' ya han pedido al Supremo su libertad.
El vicepresidente cesado de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, y el resto de exconsejeros de ERC encarcelados desde el pasado 2 de noviembre, han remitido un escrito al juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, en el que piden su puesta en libertad y dicen acatar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, si bien afirman que no renuncian a sus convicciones políticas, aunque las defenderán por "las vías del diálogo y la negociación".
"Mis mandantes aceptaron y aceptan la aplicación del artículo 155 en los términos que autorizó el Senado y aprobó el consejo de Ministros", señala el escrito. "Lo han hecho desde la más profunda discrepancia política y jurídica. Consideran que dicho artículo no permite en ningún caso cesar a los miembros del Govern, ni apropiarse de las funciones de la Presidencia de la Generalitat ni bloquear la actividad del Parlament, pero han decidido acatar su aplicación e impugnarla por los cauces jurisdiccionalmente oportunos", añade, de acuerdo a El País.
La defensa de Junqueras, y los exconsejeros y Raül Romeda, Carles Mundò y Dolors Bassa, señala, no obstante, que estos "no renuncian a sus convicciones políticas, que pasan (como han defendido siempre) por un compromiso inquebrantable con los principios de la no violencia y la democracia, porque entienden que son legítimas y que la Constitución protege expresamente su derecho a defenderlas". Alegan que la propia Constitución "protege al disidente político dentro de sus principios de tolerancia al discurso político pacífico, incluso cuando dicho discurso es perturbador o chocante".
En el escrito presentado al nuevo instructor de la causa por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos en la que están imputados los antiguos miembros del Govern, la defensa asegura que todos "aceptaron y aceptan la aplicación del artículo 155 desde la más profunda discrepancia política y jurídica" y que "no renuncian a defender sus convicciones políticas por vías estrictamente pacíficas y democráticas y trabajarán con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita poner en manos de la ciudadanía la decisión sobre el futuro político de Cataluña". Asimismo, los exconsejeros recuerdan que "ninguno ocupa actualmente posiciones de poder institucional que les permitan tomar decisiones susceptibles de generar un riesgo de reiteración delictiva", y en el caso de que "en el futuro" volvieran a ostentar algún cargo público "están firmemente comprometidos a canalizar su actuación por las vías del diálogo y la negociación".
De acuerdo a El Periódico, si su petición no prospera antes o su defensa no renuncia a los recursos presentados, los cinco magistrados que forman la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional revisarán el próximo lunes la prisión de los exmiembros del Govern catalán. Estos recursos siempre siguen adelante, si no hay renuncia expresa de ellos por parte de quien los ha presentado. Pero ello puede ocurrir todavía, ya que hasta el lunes hay tiempo.
Los exconsejeros del PDeCat, Josep Rull y Jordi Turull, así como el expresidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y acual número dos de las listas de Junts Pel Catalunya, Jordi Sánchez, también han formalizado ante el Tribunal Supremo el escrito en el que piden su puesta en libertad este martes. Los tres solicitan la libertad al magistrado Pablo Llarena y su declaracion sólo si este lo considera necesario. Además, Rull y Turull, le piden que deje sin efecto la fianza de 6,2 millones de euros en concepto de responsabilidad civil que a los exmiembros del Ejecutivo catalán impuso la jueza Carmen Lamela de forma solidaria. Por su parte, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, previsiblemente formalizará su petición este miércoles. @mundiario