El Rey Juan Carlos I de España, si quisiera, podría abdicar ya en estos momentos

Los Reyes Juan Carlos I y Sofía, en las Cortes, junto a Jesús Posada, presidente del Congreso.
Una abdicación no se produce de un día para otro y aunque la decisión sería del monarca, estaría precedida, con toda seguridad, de una deliberación entre el Rey y el presidente.
El Rey Juan Carlos I de España, si quisiera, podría abdicar ya en estos momentos

El Rey de España, en la tribuna del Congreso.

La Constitución española de 1978 establece en su artículo 57.5 que "las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una Ley orgánica". Sin embargo, esta ley orgánica no se ha llegado aprobar a lo largo de estas últimas tres décadas.

¿Pero es un obstáculo insalvable para que se pueda producir ya la abdicación de Juan Carlos I?. A mi juico, claramente este vacío normativo no es un impedimento absoluto, porque siendo lo óptimo que ese escenario estuviera regulado por ley , el hecho de que no lo esté no impide que pueda hacerse, puesto que lo recoge así la misma Constitución. Por lo tanto, el Rey si quisiera podría abdicar ya en estos momentos.

La decisión o no de dejar de reinar, un acto individual

Que no exista una ley orgánica que regule la abdicación no es una excusa. El desarrollo de la ley orgánica podría ser incluso posterior –“ad hoc”- a la decisión del monarca para establecer los detalles formales del proceso, es decir, el cómo debería hacerse. Y es que, en definitiva, la decisión o no de dejar de reinar es un acto individual de todo monarca. Además, en el caso de España, una abdicación no plantearía ningún problema en el tema sucesorio, porque –de nuevo- el texto constitucional recoge en su artículo 57.1 que el heredero es el príncipe de Asturias.

Ahora bien, queridos lectores, una abdicación no se produce de un día para otro y aunque, como digo, la decisión sería del monarca, estaría precedida, con toda seguridad, de una deliberación conjunta entre el Rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno sobre la conveniencia o no de tomar esta decisión. Sin descartar que las Cortes Generales deberían proveer en todo caso lo necesario para “gestionar” la sucesión en la jefatura del Estado.

¿Un artículo único?

Lo normal sería que el Rey se lo comunicara al presidente del Gobierno para que lo ponga en conocimiento de las Cortes, o que lo comunique a ambas instituciones.

Después habría que presentar en el Congreso un proyecto o proposición de ley orgánica aportando el texto de la abdicación y un único artículo que exprese su aprobación por la mayoría absoluta del Congreso y solo la relativa del Senado. Lo que no sería constitucionalmente admisible es someter la abdicación a votación.

El Rey Juan Carlos I de España, si quisiera, podría abdicar ya en estos momentos
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