Con apenas 12 años ya estaba como militante revolucionario en Ruptura

Nicolás Maduro, el sucesor de Hugo Chávez.
"Me considero hijo de Cristo, hijo de Chávez, porque estamos hechos de una fibra especial que es la fibra de Bolívar, la fibra de Guaicaipuro, de los patriotas que nos hemos propuesto construir Patria o nada".
Con apenas 12 años ya estaba como militante revolucionario en Ruptura

Acto electoral de Nicolás Maduro, candidato chavista.

Como presidente constitucional de Venezuela, soy el pueblo. Mi origen humilde y mis raíces formadas en Venezuela implicaron un largo camino de lucha por los derechos sociales que he emprendido desde que era casi un niño: yo nací de una familia, de un gran padre, un hombre de izquierda, de una gran madre… Tengo los mejores recuerdos, el ejemplo de mi padre físico.

Como la mayoría de los venezolanos y las venezolanas me crié en una casa humilde, de clase media popular. Yo crecí en un apartamento pequeño… En Valle Abajo, Los Chaguaramos. Mi hogar contaba con 60 metros cuadrados, 3 habitaciones, un baño, una sala, comedor y un balcón. Este último considero que era lo más hermoso. De niño me sentaba en el balcón a ver el imponente cerro El Ávila, a soñar con Bolívar y Guaicaipuro.

Mi incursión en la vida política fue desde joven. Con apenas 12 años ya estaba como militante revolucionario en el movimiento político Ruptura, posteriormente conocí a Jorge Rodríguez (Padre), que era nuestro icono. Aquí conocí de Fidel Castro y de la Revolución cubana.

En esos tiempos, con los compañeros empezamos a conocer la vida de los barrios más reprimidos de Caracas, entre los que menciono el barrio Los Sin Techos, el Gran Colombia, los barrios de El Valle: Las Malvinas, El loro, el tamarindo, San Antonio, Radio Caracas, 18 de abril, La Ceibita, la Calle 1 a la 14, el barrio El Estanque de la parroquia Coche, y otros más. En todos esos barrios aprendimos a amar y a vivir con el pueblo… Luego con el movimiento obrero aprendimos a luchar por las prestaciones sociales.

Me formé de barrio en barrio, de fábrica en fábrica, de calle en calle, corriéndole a la policía, huyéndole a la Disip cuando nos secuestraban solo para tratar de detener nuestro empuje, nuestra causa y nunca pudieron.

Aunque sabía sobre la existencia de Chávez antes del 4 de febrero de 1992, no pude articular acciones con él para ese movimiento. Hubiéramos ayudado en algo porque controlábamos sindicatos importantes, como el de la Cantv (Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela), del Metro, de la Electricidad de Caracas, algunos de Guayana (estado Bolívar, donde están las empresas básicas) y varios barrios de Caracas. Pero no pudimos.

Recuerdo emocionado el momento en el que vi al comandante Chávez en las cámaras de televisión ese 4 de febrero. Yo lo vi ahí. Apenas lo vi físicamente sentí una emoción extraña en el pecho. Una vez que él habló y dijo: ‘Por ahora no fue posible y yo, Hugo Chávez, asumo toda la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano?, yo dije: ¡Ese es el hombre! !Va a empezar una nueva historia por fin! Así lo sentí.

Me considero hijo de Cristo, hijo de Chávez, porque nosotros estamos hechos de una fibra especial que es la fibra de Bolívar, la fibra de Guaicaipuro, de los patriotas que nos hemos propuesto construir Patria o nada, ¡Independencia o nada!

Con apenas 12 años ya estaba como militante revolucionario en Ruptura
Comentarios