IN MEMORIAM

Paco Marugán, una huella discreta y perdurable en el socialismo español

Trayectoria política y humana del socialista Francisco Fernández Marugán, un servidor público clave del PSOE y del Defensor del Pueblo.
Francisco Fernández Marugán. / @psoeex
Francisco Fernández Marugán. / @psoeex

Quienes teníamos 20 años en la histórica victoria socialista de 1982 rendimos tributo impenitente a aquella generación que reinventó en Suresnes al PSOE hace medio siglo, cuando el partido se aproximaba ya a su primer centenario.

Francisco Fernández Marugán (1946-2025) –Paco Marugán– formó parte por derecho propio de aquella hornada que lideró cambios históricos desde la Ejecutiva Federal y la dirección del Grupo Parlamentario, en cuyo frente se mantuvo, como responsable de Presupuestos, sumando trienios y galones a base de sobrevivir a todos los Vietnams que ahora recordamos casi con nostalgia.

Le conocí en Granada hace más de cuatro décadas, siendo yo estudiante de Derecho y socialista joven, cuando él ya era referente y promotor del entonces embrionario Programa 2000 del PSOE junto a Manuel Escudero y Ramón Vargas Machuca.

Cuando por fin llegó el año 2000, la vida me brindó el honor de incorporarme al Grupo Socialista del Congreso como portavoz de Justicia, donde consolidé con Paco una amistad constructiva, en la que aprecié de cerca su eficacia discreta y resiliente, la que perdura al recordarle.

Marugán demostró una eficacia discreta y resiliente en décadas de vida parlamentaria. Fue un referente político respetado, dentro y fuera del socialismo.

Mandato longevo

Superviviente a mil vicisitudes sin enemistarse con nadie, tras tantos años como diputado extremeño, obtuvo con tan buen hacer el amplio apoyo transversal que le eligió, por tres quintos, adjunto al Defensor del Pueblo, institución que llegó a liderar por aplicación del artículo 5 de la LODP (caducidad en cinco años del mandato de la defensora Cava de Llano y relevo por su primer adjunto, que era Paco Marugán, hasta la elección sucesiva), alcanzando, irónicamente, el mandato más longevo, que se extendió hasta la promoción del actual titular, Ángel Gabilondo.

En todos sus oficios se empleó con pericia, humanidad y compromiso con valores. En todos se hizo querer. Y en todos se le echará de menos. Mi tributo de respeto a su trayecto y trabajos. Mi abrazo y solidaridad a su familia. La más extensa, la socialista, le saluda, con honor, al ingresar en esa hilera de nombres de grandes servidores sobre la que escribió Fernando de los Ríos, catedrático en la Granada en la que me formé. @mundiario

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