México en 2024: una nueva etapa, con múltiples problemas por solucionar
Claudia Sheinbaum, la primera presidenta de México, una científica progresista de 62 años que gobernó la Ciudad de México entre 2018 y 2023, sucede a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que se despidió del cargo con un altísimo nivel de popularidad: sus arrebatos populistas y su facilidad de comunicación fascinaron a los mexicanos, hartos de presidentes que nunca cumplían con sus promesas y casi siempre dejaban una huella profunda de corrupción. También con unas cifras macroeconómicas pasables: la economía mexicana creció en 2023 un 3,2% en 2023, la inflación interanual rozó el 5% con tendencia a la baja y el porcentaje de desempleo no llegó al 3%.
En el lado negativo, unos tipos de interés por encima del 10%, además de unos índices de productividad y recaudación fiscal muy bajos. Dada la prioridad del Gobierno anterior de fomentar el Estado de bienestar con la ayuda de altas inversiones sociales y en infraestructuras, el déficit público aumentó a casi el 6%. Los próximos Presupuestos tendrán que ser austeros, si el viejo y nuevo secretario de Hacienda Rogelio Ramírez de la O quiere cumplir con su plan de reducir la deuda anual hasta el 3%.
La inseguridad ciudadana sigue siendo un problema mayor, con los clanes del narcotráfico campando a sus anchas. Según la revista Science, el crimen organizado es el quinto empleador de México con 175.000 personas, por delante de la petrolera estatal Pemex. Las cifras de asesinatos diarios siguen a niveles muy altos – en 2023 fueron 85 personas diarias víctimas de homicidio. La taza de asesinatos por 100.000 habitantes descendió a 24, cuando el año anterior había alcanzado 26. Pero si se compara con la española, que está por debajo del 1, se entiende mejor la dimensión del problema.
Esta mezcla de datos económicos y sociales positivos y negativos no solo se dan en México. Pero indican que Claudia Sheinbaum y su Gobierno tienen una tarea complicada por delante. Con la incógnita del resultado de las elecciones generales el 4 de noviembre en los Estados Unidos de América como factor que escapa de su control. Todo hace indicar que la sintonía de la presidenta mexicana con Kamala Harris será mucho más fluida que con Donald Trump.
Un programa económico
Lo que sí está en sus manos es la puesta en marcha de un programa económico que lleve a un aumento de la productividad, estancada hace casi tres décadas. Para ello su secretario de Economía, el ex canciller Marcelo Ebrard, debe mejorar el marco de las condiciones económicas y ganarse la confianza de los inversores extranjeros. Como señalaba Rafael Muñoz, economista del Banco Mundial, preguntados empresarios y organismos multilaterales, lo que piden son “seguridad jurídica, seguridad fiscal, estabilidad en las políticas y en las regulaciones”. La empresaria Marta Cantabrana añadía obstáculos adicionales como la burocracia y la falta de formación, lo que dificulta la contratación de talento, además de la lucha cotidiana contra el machismo.
La aprobación legislativa de una reforma judicial poco antes de dejar el poder López Obrador, que incluye, entre otras medidas, la elección directa de los jueces, no ha sido bien recibida por parte del empresariado nacional e internacional. Porque aumenta, según ellos, el peligro de la inseguridad jurídica. Ahora toca al Gobierno mandar señales positivas, que traten, como escribía El País, de disipar “las incertidumbres y ofrecer certezas a los mercados”.
Andrés Rodríguez Pose, catedrático Príncipe de Asturias en Geografía Económica de la London School of Economics, sostiene que durante las últimas tres décadas, “la globalización ha favorecido a las clases medias de los países en vías de desarrollo que más exportan”. Como México, que en 2023 vendió productos y servicios al mundo por 548 mil millones de euros, una cifra que representa el 33% de su PIB. El País cita a los economistas Daniel Chiquiar, del Instituto Tecnológico Autónomo de México, y Martín Tobal, del Banco de México, para los que el país ha sido beneficiario del pulso arancelario entre los Estados Unidos de América y China. Empresas chinas aumentaron 2022 sus inversiones en México casi un 50%, hasta llegar a 2.250 millones de euros. El diario señala que la “balanza comercial cuenta una historia similar: México adelantó a China en 2023 para convertirse ese año en el principal exportador de bienes a EE UU, con las exportaciones de China a México creciendo a una velocidad aún mayor”.
Inversiones mexicanas en el mundo al alza
También las inversiones mexicanas en el mundo están en alza. Para España, el informe Global Latam 2024 valoraba los flujos de dinero procedentes de México en 1.645 millones de euros, siendo el quinto mayor inversor extranjero en 2023 y significando una cuota del 58% que todo lo que llega procedente de Latinoamérica. Algunos ejemplos: la compra del grupo mexicano Besant de un edificio emblemático en la Calle de Alcalá por 100 millones de euros: o la inversión de Carlos Slim en Ferrovial; o la de la familia Amodio en OHLA; o la entrada del grupo Orlegi Sports en la gestión del Sporting de Gijón de La Liga española: o la adquisición de Campofrío por parte de la mexicana Sigma Foods.
Núria Vilanova, fundadora de la agencia de comunicación Atrevia y presidenta del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), explica el atractivo de España para empresarios mexicanos como “un trampolín muy eficaz para saltar a otros mercados europeos o africanos … Creo que va a ir recibiendo oleadas más relevantes de inversión latinoamericana”. Porque, aunque para sus empresarios las rentabilidades puedan ser menores que en sus países de origen, el euro y los tipos de interés son mucho más estables, además de las ventajas de encontrarse a gusto en España, por una cantera de ejecutivos bien formados en las escuelas de negocios españolas, una alta seguridad jurídica y un idioma común.
La importancia del español
La importancia de la lengua en el comercio internacional es un hecho: en un excelente artículo en la sección Negocios de El País del 17 de septiembre de 2023, se recalcaba que casi un 10% del PIB mundial habla español. Tras el inglés y el chino, el español es el vehículo de comunicación más utilizado en internet. Y una industria como la editorial tiene la ventaja de un mercado de casi 600 millones de personas. Solo en España, este sector superó en 2022 los 2.700 millones de euros.
Pero, según los expertos, la ventaja demográfica para ensanchar la base de hablantes se está agotando. Por eso son más importantes que nunca la labor del Instituto Cervantes, con sus más de 90 filiales en todo el mundo, y el plan “Nueva Economía de la Lengua” del Gobierno español, con ayudas y subvenciones por un valor de 1.100 millones de euros. También el trabajo de la Asociación de Academias de la Lengua Española, un proyecto que, según Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua, es modélico para que el español siga siendo uno de los principales modos de comunicarse del planeta.
Por el bien de lazos económicas y culturales siempre más estrechos, es de desear que México y España intenten mantener excelentes relaciones políticas. Que desencuentros se traten de solucionar de una forma discreta y pragmática. Y que Claudia Sheinbaum logre cumplir con las expectativas despertadas por su llegada a la presidencia de México. @mundiario



