¿Hipotecan el mandato de Sánchez sus pactos y deudas con el independentismo?
Apenas concluida la sesión del Congreso de la que Sánchez sale presidente, Gabriel Rufián, portavoz de ERC, ha vuelto a decir que lo que ahora tiene que hacer Sánchez es “cumplir lo pactado”. Y desde Bruselas, Puigdemont se remitía a lo dicho por su portavoz en el Congreso Miriam Nogueras. Se hará un seguimiento puntual del Gobierno y cada asunto a resolver tendrá que ser negociado punto por punto. O sea, que va a ser evidente la tutela de los consocios principales del reelegido, o sea Junts y ERC. En un plano más discreto, el PNV y el propio Bildu, han incidido en el mismo mensaje en orden a sus objetivos, el reconocimiento nacional y la independencia. ¿O es que tienen otro?
En medio, nuevas cesiones de elementos y competencias del Estado, no nos olvidemos de la aceptada presencia tuteladora de los acuerdos entre sus consocios y el Gobierno por parte de verificadores extranjeros en lo que insiste Junst. O sea, ¿que el futuro de España en aspectos esenciales del propio Estado se va a negociar, quizá en Ginebra, como una conferencia de paz entre dos naciones en conflicto?.Pero hay otros elementos expresan el rango de la hipoteca que Sánchez va a tener que pagar. Quedó bien subrayado en la intervención de su portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurúa, quien dijo a Sánchez que su apoyo no es "cheque en blanco". El propio Sánchez ya se había anticipado que para atender las reclamaciones de Bildu. “hay margen para hacerlo dentro de la Constitución que tiene capacidad de adaptación a una realidad cambiante con el paso del tiempo". O sea, lo que el padre del federalismo español, Pi y Margall, en su célebre libro sobre la cuestión llama “Provincias vascongadas”.
Junts y ERC no han podido ser más expresivos. Destacó el tono de Gabriel Rufián, tolerado por la presidenta del Congreso con una manga ancha que no usó para otros, por sus ataques a los jueces y a la propia Corona. La intervención de Rufián, que es hijo de andaluces, además de hablar una parte de su discurso en catalán, se refirió repetidamente al derecho a la libertad de su patria, que no es la de sus padres y abuelos. Y como ya dijera en su día, a propósito de los indultos, que con la reforma del Código Penal “negociamos con el PSOE, al que hay que imponerle las cosas”, esta vez le dijo a Sánchez: "Tenemos capacidad para obligarle a acabar con la represión hoy y para que quizá se vote en un referéndum mañana". Es una advertencia, casi una amenaza en toda regla. Y conviene observar la advertencia más serie de Miriam Nogueras, portavoz de Junts, y las frases que empleó en su admonición: "Quiero darle un consejo que no tiene obligación de seguir. Con nosotros, no tiente la suerte porque no le servirá. Su discurso no ha sido valiente. Ahora tiene la posibilidad de explicar qué quiere hacer". Y en ese mismo sentido de ajuste de cuentas, el portavoz del PNV Esteban recordó a Sánchez que debe cumplir con el pacto para el traspaso al País Vasco del régimen económico de la Seguridad Social en el plazo de dos años, y otros compromisos.
La advertencia de Rufian a Junts para que no se fíen de promesas
Aunque en algún momento, la intervención de Rufián, que hasta mereció que fuera alabada por el candidato, tuvo momentos chocantes, lo llamativo es cuando sacó pecho y recordó a Sánchez que, como ya le impusieron en el pasado indultos y reforma del Código Penal, También fue curioso cuando dirigiéndose a Junts les dijo, desde su propia experiencia dijo: Ahora que Junts ha aceptado negociar con el PSOE que sean cuidadosos, porque los socialistas intentarán engañarles, “lo hará, lo intentará" (se supone que Sánchez o quién). Rufián se ha comprometido a no echarles la culpa a ellos cuando esto ocurra, como vaticina.
Y ahora vamos a ver cómo se avanza hacia la amnistía y que pasa con aspectos de los acuerdos que, el PSOE querría obviar, ante las reacciones en contra suscitadas, pero que sus socios mantienen, como la revisión de las actuaciones judiciales contra el entorno del independentismo, de lo más variado, que Rufián les espetó. Y. sobre todo, que pese a su prudencia esta vez, conviene recordar la frase de Otegui, de que empieza un nuevo tiempo para el estado plurinacional y que un objetivo prioritario de Bildu es sacar a los presos de ETA a la calle, y de momento, pese a que se hallan bajo la custodia del Gobierno Vasco, se les alivie el régimen carcelario y que vayan saliendo a la calle. ¿Será la próxima amnistía que le impongan? ¿Acaso su efecto en la reconciliación, el diálogo y la paz no se puede justificar como la otorgada a los CDR y del “Tsunamic Democrátic”? Esto es sóio el primer capítulo. Vamos a ver las enmiendas que los socios de Sánchez le presentan a su ley de amnistía.
Al mismo tiempo que el presidente Sánchez prometía cumplir y hacer cumplir la Constitución ante el Rey, la portavoz de Junts en el Congreso Miriam Nogueras, en una entrevista en la SER decía: "Lo que tenga que defender el PSOE, lo defenderá al PSOE. , además, no nos hemos movido, ni nos vamos a mover. Porque si no, no seríamos Junts per Catalunya, seríamos otra cosa", y ha añadido que gracias al acuerdo entre Junts y el PSOE, el "conflicto, que es histórico, hoy queda elevado a un conflicto internacional que se ha de resolver", en referencia a la figura del mediador que formará parte de las reuniones que mantendrán posconvergentes y socialistas. Al tiempo, el presidente Aragonès, muy activo internacionalmente, afirmaba: "Nuestra propuesta es un referéndum sobre la independencia, veremos cuál es la propuesta del Estado". Por su parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu, aseguraba que la proposición de Ley de Amnistía registrada por el PSOE en el Congreso "abre una vía para reconocer la realidad nacional vasca" porque con la tramitación de este texto se reconoce que "lo que no está prohibido es posible".@mundiario