Gobierne quien gobierne, habrá ajustes en España
España no está en recesión, como Alemania, pero también se verá afectada por la vuelta a las políticas que promueve Bruselas mediante reglas en materia de déficit y de deuda, a negociar tras el 23-J.
Alemania, la principal economía de la eurozona, está dando un paso hacia la austeridad en su presupuesto para 2024. Después de un período de gasto expansivo para hacer frente a la pandemia de la covid-19 y a la crisis energética generada por la guerra en Ucrania, el Gobierno alemán liderado por el canciller socialdemócrata Olaf Scholz ha perfilado un proyecto de presupuesto que recorta los fondos en todos los departamentos, excepto en defensa.
Los recortes más significativos, de más de 30.000 millones, afectarán a los sectores de infraestructura, salud y subsidios familiares, producto de un regreso a la austeridad impulsado por el ministro de Finanzas, Christian Lindner, conocido por su ortodoxia en materia fiscal. El objetivo es volver al llamado schuldenbremse o freno de la deuda, que establece límites al endeudamiento en la Constitución alemana.
El presupuesto de Alemania para 2024 limitará el déficit presupuestario al 0,35% del PIB, con un endeudamiento de 16.600 millones de euros, en contraste con los 45.600 millones de este año. Los Verdes, socios de coalición en el Gobierno alemán que encabeza el SPD, están molestos por los recortes, especialmente en el área de subsidios familiares, educación y transporte, mientras ven que el departamento de Defensa tendrá más dinero. Obviamente, la justificación de ese inusual criterio se debe a la guerra en Ucrania.
España, de momento, no se ha planteado un enfoque de austeridad similar, algo que puede explicarse por estar en medio de una campaña electoral en la que se debaten otro tipo de propuestas.
Alemania propone una reducción anual fija de la deuda para los países que superen el 60% del PIB. La Comisión Europea es más flexible
Si bien cada país debe evaluar su situación económica, prioridades y desafíos para determinar la mejor estrategia económica a seguir, al no existir un enfoque único aplicable a todos los contextos, no será fácil eludir un cambio de rumbo, una vez que Alemania ha optado por la austeridad y la disciplina fiscal para controlar su deuda y mantener la estabilidad económica. Y no solo por el peso de Alemania en la eurozona, sino también por las políticas que abandera la Comisión Europea, más flexibles que las de Berlín, pero también de cambio.
Alemania propone una reducción anual fija de la deuda para los países que superen el 60% del PIB, mientras que la propuesta de Bruselas busca un modelo más adaptable.
Bruselas considera que la propuesta alemana es una medida del pasado y no encaja con el nuevo enfoque; por esa razón la Comisión Europea propone eliminar la regla anterior de reducción anual de la deuda y dar más flexibilidad a los países para fijar sus propias sendas de reducción de deuda a través de planes fiscales a cuatro o siete años. Sin embargo, desde Bruselas se introduce un sistema de control más estricto y multas automáticas para aquellos países que incumplan.
La propuesta alemana no ha sido bien recibida en la mayoría de las capitales, con países como Francia y España oponiéndose a recortes uniformes y defendiendo una diferenciación por estados.
El objetivo es llegar a un acuerdo sobre las nuevas reglas fiscales antes de que termine este año, ya que se prevé que vuelvan a aplicarse en 2024 después de estar suspendidas debido a la pandemia y la guerra en Ucrania. De momento, los líderes de los dos partidos que pueden recibir el encargo de formar gobierno tras las elecciones del 23-J eluden este asunto en sus principales mensajes de campaña. @J_L_Gomez
AL ALZA
El PIB
Los ajustes se negociarán en la UE cuando España acaba de recuperar su PIB previo a la pandemia. Tardó más en conseguirlo, pero lo hizo con un crecimiento llamativo en los últimos dos años, con un aumento del 5,5% en cada uno de ellos. A su vez, en el primer trimestre de 2023 alcanzó un crecimiento del 0,6%, uno de los más altos en toda la UE, mientras Alemania estaba en recesión (-0,5%). El turismo le hizo caer más en la pandemia, pero también le ayudó más en la recuperación.
A LA BAJA
El bienestar
El presupuesto alemán para 2024 solo elevará la financiación del departamento de Defensa, que pasará de 50.000 millones de euros a 51.800 millones de euros. Esto ha generado críticas sobre las prioridades del Gobierno que encabeza el socialdemócrata Olaf Scholz, ya que la inversión en salud, educación e infraestructura es crucial para el bienestar de la sociedad. Pero las actuales circunstancias –guerra en Ucrania, recesión y nuevas reglas en la UE– dejan poco margen a Berlín. @mundiario
PROTAGONISTAS
Pedro Sánchez
Candidato del PSOE
Los datos de organismos nacionales e internacionales han desmentido los pronósticos de la oposición en materia de crecimiento económico. Sin embargo, el presidente del Gobierno tiene dificultades para hacer valer su discurso político.
Alberto Núñez Feijóo
Candidato del PP
“Llenar la cesta de la compra sigue siendo un lujo para millones de familias porque seguimos inmersos en el mayor proceso inflacionario desde la década de los años 80 del siglo pasado”, señala en una de sus intervenciones más repetidas.
Yolanda Díaz
Candidata de Sumar
Según los indicadores oficiales, España ha alcanzado un alto nivel de ocupación laboral y afiliados a la Seguridad Social. El PP, en cambio, plantea dudas sobre la veracidad de estas cifras por los contratos de los fijos discontinuos.
Ana Pontón
Portavoz del BNG
Su partido está al margen de las dinámicas entre bloques (PSOE y Sumar frente al PP y Vox), lo cual le permite tener un discurso propio, en clave gallega, también en defensa de lo que entiende que son los intereses económicos de Galicia. @mundiario