China: de la humillación histórica a la revancha estratégica en el siglo XXI
Entre 1839 y 1949, China experimentó el doloroso "Siglo de la Humillación", un periodo marcado por la subyugación a manos de potencias extranjeras. Esta memoria histórica no es solo un recuerdo, sino un motor fundamental de la actual estrategia china para recuperar su preeminencia global. Lejos de una simple "revancha", la política exterior de China en el siglo XXI se caracteriza por un enfoque calculado que busca asegurar sus intereses nacionales en un orden mundial en transformación.
La narrativa del "Siglo de la Humillación", instrumentalizada por el Partido Comunista Chino (PCCh), impulsa una búsqueda activa de influencia y respeto internacional bajo la visión de Xi Jinping del "gran rejuvenecimiento de la nación china". Este resurgimiento se traduce en políticas concretas: inversión en tecnología, una diplomacia activa y una modernización militar constante. La meta es asegurar la prosperidad y la seguridad de China en un mundo donde percibe que las reglas establecidas no siempre sirven a sus intereses.
Veamos cómo este enfoque calculador moldea las relaciones de China con las potencias que la subyugaron en el siglo XIX y XX:
-Gran Bretaña: la relación actual se basa en una evaluación objetiva de intereses mutuos, más allá de la retórica histórica sobre Hong Kong. Pekín reconoce el valor del centro financiero londinense y busca cooperación económica conveniente. La relación es transaccional: la historia es un telón de fondo, pero los beneficios económicos y la influencia global son los motores principales.
-Francia: la competencia por influencia en África y Asia es innegable, pero la estrategia china aquí es eminentemente instrumental. A través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), China ofrece financiamiento e infraestructura, llenando vacíos que otras potencias no siempre cubren, ampliando su influencia global de manera práctica.
(Conocida por sus siglas en inglés BRI, la Iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda, es una versión moderna y ampliada de la antigua "Ruta de la Seda", que floreció en tiempos de Marco Polo en el siglo XIII. Hoy es un poderoso instrumento de influencia económica y política, en la que participan más de 150 países).
-Alemania: la relación con Alemania es clave para China dentro de Europa. Berlín sigue siendo el principal socio comercial de China en el continente, con un intercambio centrado en el sector automotriz, maquinaria, tecnología industrial y el sector crítico de los semiconductores. Sin embargo, en 2025 la relación se ha vuelto más compleja, bajo la presión de la Unión Europea y Estados Unidos. A través del diálogo diplomático, inversiones y participación en ferias industriales, Pekín, intenta preservar una relación que es al mismo tiempo pragmática, estratégica y vigilante.
-Japón: a pesar de la persistente memoria histórica, la relación se caracteriza por un juicioso enfoque económico. Japón es un socio comercial clave y fuente de tecnología. Si bien las tensiones históricas se utilizan estratégicamente en la diplomacia, Pekín prioriza los beneficios del intercambio económico y la estabilidad regional cuando conviene.
-Rusia: la relación es un ejemplo de alianza de conveniencia. La "asociación estratégica integral" se basa en una convergencia de intereses coyunturales frente a un orden global percibido como desafiante. La dependencia rusa otorga a Pekín influencia, y la alianza se mantiene mientras sirva a los intereses de ambas partes.
-Estados Unidos: el enfrentamiento es multifacético, pero incluso aquí opera un enfoque interesado. La "guerra comercial", con la intensificación de aranceles y las respuestas recíprocas, ilustra una competencia por la hegemonía tecnológica y económica. Sin embargo, esta confrontación se desarrolla en un contexto donde la percepción global de China está evolucionando.
El caso de Taiwán sigue siendo también un punto álgido, en la confrontación con los EEUU, pero la profunda interconexión económica introduce una complejidad que obliga a Pekín a calibrar cuidadosamente sus acciones.
LA PERCEPCIÓN GLOBAL EN LA GUERRA COMERCIAL
En medio de la intensa guerra comercial con Estados Unidos, la visión del mundo hacia China es compleja. Si bien en algunos países occidentales y aliados de EE UU persisten las preocupaciones sobre su modelo político y expansión, una cantidad significativa de naciones observa el conflicto con una perspectiva diferente.
Un reciente sondeo indica que más de un centenar de países tienen una visión más favorable de China que de Estados Unidos. Esta tendencia se acentúa en regiones como el Medio Oriente, África del Norte y América Latina, donde la influencia económica china a través de iniciativas como la BRI es vista con mejores ojos que las políticas comerciales de Washington. Esta opinión favorable se basa, en parte, en la percepción de China como un socio comercial y de desarrollo, en contraste con lo que se considera un unilateralismo estadounidense perjudicial para la estabilidad económica global.
La diplomacia china actual, con iniciativas como la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), la Iniciativa de Desarrollo Global y la Iniciativa de Civilización Global, busca estratégicamente construir un orden internacional que refleje sus intereses. Se promueve la soberanía nacional como principio rector, ofreciendo una alternativa al modelo liberal occidental.
En lugar de una simple "revancha", la estrategia de China se enfoca en la consecución calculada de sus intereses nacionales en un mundo cambiante. La memoria de la humillación impulsa la determinación, pero las decisiones se basan en un análisis estratégico de costos y beneficios. China no busca solo "pasar factura", sino remodelar el orden global para asegurar su prosperidad y seguridad a largo plazo.
El siglo XXI no es simplemente una oportunidad para "corregir" el siglo XIX a través de la "venganza", sino una era donde China, con una comprensión profunda de su historia, utiliza su creciente poder de manera instrumental para reclamar el lugar que considera suyo en el escenario mundial. @mundiario



