Los candidatos en EE UU
La elección de candidatos a las elecciones presidenciales de EE UU es un proceso complejo que involucra una serie de etapas, desde las primarias hasta la convención nacional de cada partido. El proceso comienza con las primarias y los caucus, que son elecciones internas en los partidos políticos para elegir a sus candidatos a la presidencia. Las primarias son elecciones regulares, en las que los votantes emiten su voto secreto en una casilla electoral, mientras que los caucus son asambleas locales de los miembros del partido para discutir y seleccionar a los candidatos.
Las primarias y los caucus se llevan a cabo en cada estado y territorio de EE UU, en diferentes fechas, y el proceso se extiende durante varios meses. Los estados y territorios pueden optar por celebrar primarias abiertas, en las que cualquier votante registrado puede participar, o primarias cerradas, en las que solo pueden votar los miembros del partido.
Una vez que se han celebrado todas las primarias y caucus, los delegados del partido se reúnen en la convención nacional para seleccionar oficialmente al candidato a la presidencia. En la convención, también se discuten y aprueban las plataformas del partido, que son las políticas y posturas oficiales sobre una serie de asuntos importantes.
Después de la convención, los candidatos seleccionados por los partidos compiten en las elecciones generales. Los votantes de todo el país eligen al presidente y al vicepresidente de EE UU mediante el voto popular. Pero en las elecciones generales, el presidente y el vicepresidente no son elegidos directamente por los votantes, sino que son elegidos por los miembros del Colegio Electoral. Cada estado y territorio tiene un número de electores asignados, según su población. Los electores votan por el presidente y el vicepresidente, y el candidato que obtiene la mayoría de los votos electorales se convierte en el presidente.
En las filas republicanas todo está por verse –aunque se sabe que Donald Trump quiere volver–, pero el demócrata Joe Biden –el presidente de más edad en la historia de EE UU– ya anunció este martes su intención de optar a la reelección como presidente en las elecciones de noviembre de 2024. Tendrá entonces 82 años y si gana saldrá de la Casa Blanca con 86. También quieren ser candidatos Robert F. Kennedy Jr., de 69 años, sobrino del asesinado presidente John F. Kennedy e hijo de Robert F. Kennedy, exsecretario de Justicia de EE UU y candidato presidencial, asesinado en 1968, y Marianne Williamson, de 70 años, conocida por ser una escritora de libros de autoayuda.
Si el Partido Republicano se deshace de Trump y apuesta por un recambio joven y competitivo –ahí está el gobernador de Florida, Ron DeSantis–, la candidatura de Joe Biden se puede resentir. Las contradicciones de una candidatura a los 82 años son evidentes, incluso para sus propios votantes, que además interpretan como testimonial la presencia de Kamala Harris como número dos y eventual sucesora. Es verdad que Biden mereció el respaldo de más de 81 millones de estadounidenses –es el presidente más votado de la historia–, pero está por verse que ese resultado se vaya a repetir cuatro años después. @mundiario

