Alcoa en San Cibrao, entre las amenazas y los desafíos económicos

El complejo de Alúmina-Aluminio en San Cibrao (Lugo), junto a la balsa de lodos de Alcoa. / Mundiario
La empresa amenaza con "decisiones difíciles" en el norte de Lugo con impacto en el empleo y el comité de Alcoa, harto de las "continuas amenazas", pide que venda.

La sombra de la incertidumbre se cierne sobre el complejo industrial de Alcoa en San Cibrao (norte de Lugo), donde la multinacional estadounidense amenaza con "decisiones difíciles" que podrían tener un impacto devastador en el empleo local. William Oplinger, presidente y consejero delegado de Alcoa, ha hecho declaraciones críticas que plantean un sombrío futuro para la planta.

Alcoa sostiene que ha cumplido con los compromisos adquiridos en acuerdos de viabilidad anteriores, que incluyen el pago a empleados, inversiones de capital y la preparación para un reinicio. Sin embargo, Oplinger señala que las condiciones del mercado, particularmente el coste de la energía, no respaldan un reinicio económicamente viable. La empresa también menciona retrasos en permisos y proyectos de energía renovable, factores críticos para la reactivación.

La compañía informa de pérdidas significativas en 2023, superando los 150 millones de dólares en todo el complejo San Cibrao. A pesar de los esfuerzos colectivos, la viabilidad económica aún no se ha logrado, y Alcoa advierte de que los recursos internos están cerca de sus límites.

Oplinger anticipa pérdidas sustanciales en 2024 y alerta de que, si la situación no cambia significativamente en los próximos meses, los fondos se agotarán en la segunda mitad del año, obligando a tomar "decisiones difíciles" con consecuencias adversas y potencialmente irreversibles para el empleo y la economía de Galicia. Un 30% del PIB de Lugo depende de Alcoa.

Posición de los trabajadores

La respuesta del comité de empresa de Alcoa en San Cibrao no se ha hecho esperar. José Antonio Zan, presidente del comité, rechaza las declaraciones de Oplinger, calificándolas como una "plaga bíblica" para los trabajadores. Zan insta a la multinacional a vender si no está dispuesta a liderar el complejo industrial.

El representante sindical recuerda un acuerdo firmado recientemente, negociado a petición de la empresa, y destaca que las condiciones del mercado no han variado desde entonces. Argumenta que las quejas económicas carecen de fundamento y critica las amenazas recurrentes de Alcoa, acusándola de jugar un juego de trileros con los empleados y la comunidad.

Ante este panorama, Zan urge a encontrar una solución inmediata. La historia reciente, como el caso en Australia, donde Alcoa solicitó apoyo gubernamental para luego anunciar el cierre de una refinería, resuena como una advertencia. La comunidad gallega y los gobiernos locales y autonómico se encuentran en medio de una encrucijada, enfrentando la necesidad de tomar medidas para garantizar la estabilidad económica y laboral en la comunidad. Alcoa deberá demostrar su compromiso genuino con San Cibrao, y las autoridades, a su vez, deben asegurarse de que la empresa cumpla con sus responsabilidades hacia la comunidad que la ha acogido y sufre sus altos niveles de contaminación. @mundiario