La afición, mucho más que el plausómetro

Por creer que este 29-J puede ser una fecha clave para el futuro blanquiazul he escrito este artículo. Un día de profunda reflexión para aficionados y propiedad.
Manifestantes deportivistas. / @RB1987Oficial
Manifestantes deportivistas. / @RB1987Oficial

Esa misma afición que el propio club considera A nosa forza y de la que todos nos sentimos orgullosos, porque es el alma de Riazor, es la misma que, a raíz de las destituciones fulminantes de todos los directivos y técnicos importantes de la entidad, pidió una rueda de prensa explicativa.

Lo solicitaban la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces, digamos el movimiento social blanquiazul y lo hacían con moderación en la forma y exigencia en el fondo. Pedían que se informase del por qué de esas decisiones traumáticas y se marcase la ruta del futuro inmediato del Deportivo.

El comunicado tuvo la callada por respuesta o lo que quizás sea peor: el Club solicitaba a todo el deportivismo “tranquilidad y confianza”… justo después de que “alguien” –-no sabemos quien, porque no existía ni portavoz– despidiese al presidente, consejeros, entrenador y secretaría técnica. ¡Como para no estar preocupados!

Los convocantes y los accionistas lo tomamos como una burla, porque, ya lo dijimos, todos asumimos que es al mayoritario a quien le corresponde decidir el camino a seguir, guste o no, pero eso no le da derecho a humillar al resto. No debe olvidarse nunca que el 25% del capital pertenece a 24.000 personas que en la junta tienen derecho a votar –no da para ganar, pero si para evitar que se incumplan los estatutos– y que, si no se les escucha, tendrá que ser con su voz en la calle donde exijan que se les trate con dignidad. No son vasallos, son co-propietarios… minoritarios.

Hace unos días, conversando con un compañero de fatigas blanquiazules, experto en temas de comunicación, me decía que no se podía hacer una gestión de trinchera con una política de comunicación sin transparencia, en la que no se respeta a los socios y solo se cuenta con ellos como plausómetro (simulador de aplausos) porque se corre el riesgo que den la espalda. Así es. Pretender reducir a los deportivistas a un plausómetro, es utilizarlos solo para presumir por España adelante de un apoyo de récord y para percibir el importe del abono, y eso no se puede tolerar, porque, al igual que un club es mucho más que una SAD, la afición es infinitamente más que un plausómetro o un mero cliente.

Ante la importante concentración parecía aconsejable pedirle cautela a las partes. A los aficionados, porque dan un paso, del que va a ser difícil dar marcha atrás, un paso que puede ser peligroso si la reacción de Abanca provoca un choque de trenes de consecuencias desconocidas, ya que nunca los colectivos del deportivismo social han actuado así… mientras Abanca debe entender que esos manifestantes se parecen poco a los que se quejaban de preferentes o comisiones. Incluso hasta en las protestas el fútbol es diferente.

Espero que se imponga la actitud coherente de los convocantes, lo que supondrá el éxito de sus justas reivindicaciones, porque la concentración no puede significar la rebelión de la grada. Sería un error monumental. La grada es lo único que une a todo el deportivismo, palco incluido, y si eso lo debe tener claro la afición, el mayoritario tiene que ser consciente de lo que es el fútbol, que muchos presidentes-propietarios de clubs, no han podido presidir los encuentros, o, los más valientes, han tenido que soportar el tormento de los improperios de su propia gente. 

Comentarios