Grace Kelly sobre ruedas con el Rolls Royce que se ha vuelto arte urbano en Formentera

El Rolls Royce de Grace Kelly renace como arte urbano en Formentera de la mano del artista HOSH y el hotel boutique Hannah.
El Rolls Roice de Hannah en Formentera. / Cedida.
El Rolls Royce de Hannah en Formentera. / Cedida.

En el hotel boutique Hannah Formentera, hay una joya sobre ruedas, que está dando mucho de qué hablar. Se trata de un Rolls-Royce Silver Shadow que perteneció nada menos que a Grace Kelly, la icónica actriz y princesa de Mónaco.

Este vehículo, símbolo del lujo clásico, ha sido transformado en una obra de arte contemporáneo por el artista ibicenco Hosh. Su intervención respeta las líneas clásicas y elegantes del coche, pero introduce un lenguaje visual urbano y vibrante que conecta con el espíritu creativo del hotel. El resultado es una pieza única que dialoga entre el glamour del pasado y la estética provocadora del presente.

El Rolls Royce de Hannah. / Cedida.
El Rolls Royce de Hannah. / Cedida.

El Rolls, en cuestión, se utiliza ahora para los traslados del hotel, convirtiendo cada trayecto en una experiencia artística y exclusiva. El complejo Hannah Formentera, antes conocido como Casa Formentera, ha renovado su identidad apostando por la autenticidad, el diseño sereno y una conexión profunda con la cultura local.

Este proyecto no es casualidad. El Hannah Formentera no es un hotel, es un ecosistema creativo. Ubicado en un paraíso de aguas turquesa, este refugio boutique ha hecho del arte su ADN desde su arquitectura integrada en la naturaleza hasta su gastronomía de vanguardia. Adquirir el Rolls de Grace Kelly y transformarlo en arte no es una extravagancia… es una declaración de principios. Aquí, la belleza se reinventa, el lujo tiene conciencia y la herencia cultural se celebra con mirada fresca.

Una de las habitaciones de Hannah en Formentera. / Cedida.
Una de las habitaciones de Hannah en Formentera. / Cedida.

Con una formación en Bellas Artes y el alma callejera intacta, Hosh es la voz perfecta para este proyecto. Su arte —expuesto de Brasil a Nueva York, de Londres a Barcelona— trasciende fronteras y estilos. No decora si no que podríamos decir que provoca emociones. Y este exclusivo auto es quizás su lienzo más icónico. Una pieza que no se exhibe en una galería, sencillamente se vive. Ruge por la isla como un manifiesto sobre ruedas y es que el lujo ya no es algo estático, es arte en movimiento. @mundistyle

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