El Camino Inglés se consolida como ruta estratégica para el turismo MICE en Galicia
Durante siglos, el Camino Inglés fue una ruta espiritual de peregrinos del norte de Europa que llegaban a Galicia por mar para caminar hasta Santiago. Hoy, ese mismo trazado se reinventa como un recurso de altísimo valor estratégico para el turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions), gracias al esfuerzo conjunto de OPC Galicia, la Diputación de A Coruña y numerosas entidades públicas y privadas que creen —y demuestran— que Galicia tiene mucho más que ofrecer que un buen congreso.
La presentación oficial tuvo lugar en el Hotel Finisterre de A Coruña, en el marco de un viaje de familiarización que reunió a periodistas, operadores turísticos, representantes institucionales, cocineros, proveedores de servicios y sedes congresuales. Todos ellos compartieron una visión común: convertir el Camino Inglés en una experiencia profesional, vivencial y transformadora.
Un destino con alma, cifras y potencial
La presidenta de OPC Galicia, Ana Trevisani, lo expresó con claridad:
“Somos frikis de nuestro trabajo. Hacemos del turismo profesional nuestra religión. Queremos que quien venga a Galicia no solo asista a un evento: queremos que se lleve algo en la mochila que le toque el corazón.”
No se trata de un concepto poético. Los datos lo respaldan. Según explicó Pablo Deade, gerente del Camino Inglés, esta ruta ha dejado de ser un “diamante en bruto” para convertirse en una joya trabajada con esmero. En 2023, más de 28.000 peregrinos solicitaron la Compostela tras recorrer el Camino Inglés, una cifra que puede ascender a casi 40.000 si se tienen en cuenta aquellos que no la solicitan formalmente.
El perfil del peregrino también ha evolucionado: el primer contingente extranjero actual proviene de las Islas Británicas, un guiño histórico que regresa con fuerza. Tanto, que ya se estudian dos frecuencias marítimas mensuales desde Cornualles hasta A Coruña, recreando el trayecto original de quienes cruzaban el Atlántico para comenzar su camino.
Una experiencia multisensorial y estructurada
Lejos de improvisaciones, el Camino MICE ha sido cuidadosamente diseñado. El recorrido arranca en A Coruña, una de las dos ciudades que vertebran esta ruta (junto con Ferrol), y discurre en etapas accesibles, con apoyo logístico, vehículos de asistencia y alojamientos con encanto.
Los participantes visitarán enclaves como la Torre de Hércules, el Museo Estrella Galicia (MEGA), el Hospital de Bruma, y pueblos como Carral y Sigüeiro. La experiencia incluye degustaciones gastronómicas (pan de Carral, tortilla de Betanzos), actividades culturales y momentos de networking en localizaciones como Casa Avelina y Casa Rural Antón Veiras.
Y siempre con una premisa clara: esto no es turismo de masas. El objetivo es mostrar el Camino Inglés como un producto de calidad, sostenible, con retorno económico y con una identidad irrenunciable.
Un retorno emocional… y económico
“Cada euro invertido por la administración genera un retorno de diez. Es una inversión que vuelve convertida en desarrollo local, empleo, posicionamiento y marca”, señaló Deade.
Actualmente, el gasto medio por peregrino ronda los 77€ diarios, con una estancia media de cinco o seis días. Esto significa que solo el Camino Inglés puede generar un impacto directo superior a 15 millones de euros anuales. Sin contar la visibilidad, el relato emocional, y la proyección internacional que genera.
La Galicia que emociona, convence y lidera
El evento, concebido como una experiencia inmersiva para profesionales del turismo y la comunicación, es un ejemplo del liderazgo colaborativo que caracteriza al ecosistema MICE en Galicia. A lo largo de las jornadas, se sumarán nombres clave del sector como Matilde Almandoz, presidenta de OPC España, y periodistas de referencia como Elena Flor, de Telva, reforzando así el papel estratégico que juega el Camino Inglés como recurso diferencial.
“Galicia ya ha demostrado que tiene infraestructuras. Ahora queremos mostrar lo que nos hace diferentes: la experiencia. Y el Camino Inglés es una de nuestras joyas”, concluyó Trevisani, con la convicción de quien no solo cree en su tierra, sino que la vive y la comparte.
Este es el turismo profesional que Galicia propone: uno que no solo organiza eventos, sino que mueve emociones, conecta con el territorio y deja huella. Este es el Camino Inglés. Y este es solo el principio. ¡Buen camino! @mundistyle
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