Seguros de salud: ¿qué incluyen y cómo elegir el más conveniente?
Un seguro de salud es el instrumento mediante el cual una institución cubre de manera parcial o total los gastos médicos de una persona y su grupo familiar relacionados con enfermedades o accidentes. Los beneficios se obtienen a cambio de una prima establecida con anterioridad, al igual que su forma de pago.
¿Cómo funcionan los seguros de salud?
Los seguros de salud funcionan diferente al momento de cubrir los gastos. Mientras que algunos se encargan de pagar al momento los gastos por la atención médica requerida, otros se manejan mediante la figura del reembolso. La rapidez de la respuesta ante el siniestro es otro factor que varia según la institución o aseguradora. Por tanto, es un factor a tener en cuenta al momento de elegir un seguro.

Médico y paciente.
En el caso de la indemnización, suele ser mayor la capacidad de cobertura del seguro. Es una ventaja importante a nivel económico, a pesar de que requiere el gasto del usuario en un primer momento. Si no se tiene el dinero suficiente para poder cubrir los costos es posible pedir un préstamo y luego pagarlo con el seguro.
Para que se pueda dar la indemnización, la persona debe llevar la oficina de la aseguradora un formulario que los médicos tratantes deberán llenar con todos los datos relacionados con la atención del paciente y las recetas de los medicamentos (en caso de ser necesario). Si se llegan a presentar gastos relacionados con medicinas, hay que tener un control estricto de las facturas y los recibos médicos, para presentarlos y hacer la petición de la indemnización correspondiente.
Toda esta información la va a evaluar la aseguradora para realizar el reintegro parcial o total del monto presentado. Vale destacar, que solo se hará cargo de lo que cubre, por lo que no siempre se puede pedir el reembolso del dinero por todos los servicios médicos utilizados.
¿Cuál seguro elegir?
Principalmente hay que fijarse en la cobertura. Suelen estar incluidos como mínimo atención médica de emergencias, ambulancias, tratamiento farmacéutico y consultas médicas. Hay los que cubren un poco más, como tratamiento de ortodoncia, odontología en general, accidentes laborales o gastos de maternidad, por ejemplo. Va a variar dependiendo de cada institución y plan contratado.
Lo siguiente a evaluar es la lista de instituciones médicas donde puedes ser atendido. Esto resulta de vital importancia, sobre todo en caso de requerir una intervención de emergencias. Lo más adecuado es que al menos estén los hospitales cercanos a casa y el trabajo, ya que son los sitios donde se pasa más tiempo.
Hay que tener en cuenta también el alcance a otros miembros de la familia. Lo mínimo recomendado es que cubra a padres, hijos y cónyuge, ya que son los familiares más cercanos. Hay que asegurarse que tienen los mismos beneficios que el dueño del seguro.

En la consulta del doctor.
Un extra, es si la póliza cuenta con cobertura internacional. No todos los seguros lo tienen, por lo que habría que adquirir uno de viajes. Pero para quienes salen al extranjero al menos un par de veces al año es muy buena opción contar con este beneficio.
En cuanto a la accesibilidad de un seguro, suele ser posible ser inscrito desde el nacimiento. Respecto al presupuesto, hay que buscar uno que sea posible de costear y que cubra lo necesario. A veces es mejor gastar un poco más de dinero, pero tener algo que satisfaga todas las necesidades.
¿Siempre es conveniente tener un seguro de salud?
La respuesta es que sí. No siempre se va a utilizar, por lo que algunas personas pueden pensar que no les conviene. Incluso hay quienes no hacen uso del servicio durante toda su vida, por lo que se puede pensar que contratar uno es regalar el dinero. Pero no es tan simple.
Si bien es cierto que las aseguradoras ganan dinero porque es raro solicitar sus servicios, al momento de que una persona requiera de una intervención médica, así sea sencilla, el precio es muy alto. Haciendo cuentas, es preferible pagar una pequeña cuota mensual que no altera demasiado la planificación financiera mensualmente.
Se trata de un servicio de carácter preventivo, la idea es no utilizarlo. Pero cuando hace falta, es la diferencia entre recibir o no atención médica.