Los beneficios de una actividad lúdica después de comer

Una pareja y un perro dando un paseo. / Pixabay

Caminar algunos minutos después de comer trae múltiples beneficios para el cuerpo y la mente. No es saludable hacer reposo o dormir una siesta luego de alimentarnos.

Desde hace muchos años se recomendaba, como algo importante, hacer alguna actividad lúdica después de las comidas y/o antes de dormir una siesta —el famoso garbeo, con el perro, para bajar la comida—, teniendo en cuenta que esta última es una acción muy habitual en algunas personas. 

Actualmente, antes de dormir una siesta o hacer reposo, los científicos recomiendan realizar unos pocos minutos de caminata —entre 5 y 10 minutos—, de forma lúdica y sin grandes esfuerzos; parece ser que caminar unos minutos después de comer  trae muchos beneficiosos: agiliza la digestión, mejora los niveles de azúcar en la sangre, refuerza el sistema inmune o reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Ahora, el conocido paseo para bajar la comida es avalado por la ciencia. Según los científicos, caminar ligeramente o incluso levantarse de la mesa y quedarse parado es beneficioso a la hora de mejorar la concentración de glucosa en sangre. Asimismo, realizar alguna actividad lúdica, como por ejemplo una caminata corta con nuestra mascota, entre los 60-90 minutos posteriores a una comida, es útil para estabilizar en valores normales la concentración  de azúcar en la sangre, entre otros favores.

Las caminatas ligeras al aire libre trae múltiples beneficios como es lograr:

> estabilizar, en valores normales, la concentración  de azúcar en la sangre;

> la prevención de la aparición de diabetes;

> disminuir el estrés;

> disminuir el riesgo de ser hipertenso;

> aumentar los niveles de vitamina D (al interactuar con el sol);

> reducir el colesterol LDL (conocido como colesterol malo);

> evitar la obesidad y la celulitis;

> mejorar la circulación y el fortalecimiento del sistema cardiovascular.

No obstante, debemos recordar que es esencial generar este hábito saludable (que nos lleva un tiempo, porque nada es mágico o inmediato), ya que los beneficios de estar en movimiento impactan en el organismo humano a largo plazo y con la constancia. A la vez, debemos recordar otras recomendaciones como una mini-caminata, de dos a tres minutos, durante la jornada laboral, entre las reuniones o después del almuerzo (para los casos de horario extendido). El solo hecho de salir a caminar —una actividad que no requiere de grandes esfuerzos ni de preparativos— rompe con la rutina cotidiana, lo que nos relaja, nos otorga placer o nos distrae, oxigena nuestras mentes y nos permite disfrutar del aire y el sol. Es decir, es una manera fácil y práctica de estar activos. Y como una añadidura refuerza el sistema inmunológico, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y baja los niveles de glucosa en sangre. 

Es saludable realizar unos pocos minutos de caminata —entre 5 y 10 minutos—, de forma lúdica y sin grandes esfuerzos. / Pixabay

En definitiva, el solo hecho de salir a caminar, al que le podemos sumar algunos trabajos que involucren a la flexibilidad, la fuerza, la movilidad y la coordinación nos traerá como resultado mejoras en el cuerpo y en la mente (más del 70% de los individuos que las practican han manifestado sentirse con un mejor ánimo).

El hecho de moverse, aunque no sea intensamente, estar en contacto con la naturaleza, sentir los sonidos, los diferentes aromas y poder sumar el aspecto social, al compartir con un grupo, hace que la sensación de bienestar aumente, así como es muy positivo para la salud de una forma más integral.

Para concluir, a lo expresado, podemos añadirle que el sentido del olfato, así como lo es el gusto, son importantes en la memoria, el estado de ánimo y las emociones. Y como sabemos, todo aquello que nos afecte estos tres puntos podría llevarnos a recluirnos, y de allí a otras patologías mentales. Los sabores y los olores si no pueden ser apreciados, sentidos, imaginados y hasta memorizados serán una simple decoración, que pasarán al olvido. @mundiario