Algunos consejos útiles para mejorar la autoestima

¿Cómo te percibes a ti mismo? ¿Qué concepto tienes de ti mismo? ¿Qué imagen crees que proyectas a los demás? ¿Qué imagen te gustaría proyectar a los demás? 
Mujer saltando de felicidad al aire libre./ Messan Edoh en Pixabay
Mujer saltando de felicidad al aire libre./ Messan Edoh en Pixabay

¿Cómo te percibes a ti mismo? ¿Qué concepto tienes de ti mismo? ¿Qué imagen crees que proyectas a los demás? ¿Qué imagen te gustaría proyectar a los demás? ¿Ha sido aceptado, bienvenido y apreciado por usted mismo? ¿Le das mucha importancia a lo que los demás piensan de ti?

Nuestra imagen es también una forma de lenguaje y a través de ella nos comunicamos con el mundo que nos rodea a través de posturas y comportamientos, así como nuestras elecciones, gustos y tendencias.

Asimismo, la selección de ambientes, la apariencia física, el contenido intelectual y el repertorio lingüístico hablan mucho de nosotros y a través de nosotros en todo momento.

Estamos constantemente siendo observados y evaluados, consciente o inconscientemente. Se dice que treinta segundos es tiempo suficiente para que podamos formarnos una imagen de nosotros mismos. Lamentablemente, esta lectura que hace el otro sobre nosotros suele ser distorsionada o inadecuada y por ello debemos tener un sustrato psíquico y emocional suficientemente estructurado para afrontar los juicios de los demás, sean estos "positivos" o "negativos".

Además de la valoración externa, también contamos con nuestra propia autoevaluación, que muchas veces también está distorsionada, que nos impone ideales de belleza preestablecidos y generalmente incuestionados, modelos sociales, sistemas de valores y creencias y que, de no ser así, dentro del estándar establecido, podemos sentirnos inadecuados.

Necesitamos adquirir autoconocimiento y desarrollar la autoestima, aceptándonos en nuestra individualidad, independientemente de nuestra estructura física, raza, cultura. Necesitamos creer en nuestro potencial, en nuestro valor. Este movimiento debe comenzar en la persona.

Una mujer viéndose en el espejo. / Pexels.com.

Una mujer viéndose en el espejo. / Pexels.com.

Así, de manera sencilla, podría explicar que el autoconcepto es la parte evaluativa, racional y descriptiva de lo que cada persona piensa de sí misma, generando así un afecto, un sentimiento dirigido hacia la propia persona; este conjunto de sentimientos es el sustrato para la construcción de la autoimagen. Según estos afectos, tendremos (o no) una buena autoestima.

La autoestima no es algo sencillo de definir, es una construcción. Se inicia principalmente en la primera infancia, en interacción con nuestros cuidadores, con las figuras paternas y aquellos que jugaron roles importantes en nuestro proceso de crecimiento y desarrollo, así como con las instituciones de las que formamos parte durante la niñez. La primera infancia es la más importante porque estructura la personalidad. Por tanto, la autoestima es la suma de nuestras experiencias y percepciones de estas experiencias.

Sin embargo, a lo largo de nuestra vida, la autoestima puede redefinirse en los aspectos en los que sentimos la necesidad de trabajar, por ejemplo: la autoaceptación, la capacidad de amarnos a nosotros mismos, de nutrir la seguridad y la admiración por nosotros mismos por quienes somos, por nuestras cualidades, por nuestro potencial, para valorar las fortalezas y trabajar las debilidades y especialmente para afrontar las dificultades afectivas-emocionales, conociendo nuestras cualidades y defectos y generando así crecimiento personal.

Para el inicio de cualquier autoevaluación es muy importante saber qué concepto tienes de ti mismo. ¿Te has preguntado alguna vez qué percepción tienes de ti mismo (a)?
La autopercepción está directamente relacionada con la autoestima, ya que este es el valor que nos atribuimos a nosotros mismos, en nuestras capacidades, utilidad e importancia en la vida, en los roles que jugamos y el lugar que ocupamos en la vida de las personas, en el grupo familiar. La sociedad entra en este rol y, por tanto, llegará a todos los ámbitos existenciales, ya que estos se encuentran interconectados, interactuando y repercutiendo positiva o negativamente en las relaciones interpersonales, en la salud psicofísica y en el bienestar general.

Algunos "consejos" para desarrollar una autoestima positiva:

1. Detecta qué te molesta, qué te aflige y qué te enferma. Deshazte de situaciones y circunstancias que no te beneficien;

2. Cuídate bien, apréciate, dale la bienvenida, acéptate, ámate. Haz este compromiso contigo mismo. Si no lo hace, nadie lo hará. Inicie este proceso con actitudes amables que brinden salud, paz y bienestar; mantener actitudes saludables y positivas.

3. Sea consciente de sus hábitos y pensamientos que cree que están contribuyendo a la construcción de una autoestima negativa, así como manténgase alejado de personas que quizás no reconozcan su valor. No aceptes ser menospreciado.

4. Ten siempre algún objetivo u meta, ocupando tu tiempo con actitudes saludables, donde te sientas útil y donde puedas desarrollar tus recursos, talentos y capacidades. Cuida algo o alguien, trae esperanza y amor a los demás.

5. Conócete a ti mismo, revisa tus sentimientos y sufrimientos, tus heridas emocionales; el sufrimiento se genera con mayor frecuencia por la ignorancia que tenemos de nosotros mismos. Vale la pena invertir en nuestro autoconocimiento para tener una autoestima positiva y una mejor perspectiva de la vida.

Si tu autoestima se ve afectada, es necesario tomar la iniciativa para empezar a modificar los conceptos y creencias que tienes sobre ti mismo, no permitiendo que se profundicen en síntomas depresivos o de ansiedad. Sea consciente de sus problemas afectivo-emocionales, ya que son importantes y no deben dejarse atrás ni para más adelante. @mundiario

Comentarios