Las amenazas de la FIFA consiguen que los capitanes no lleven el brazalete arcoíris en Qatar
La FIFA, organismo dirigido por Gianni Infantino, ha impuesto su poder para prohibir que los capitanes de selecciones internacionales como Harry Kane, Virgil van Dijk o Gareth Bale lleven el brazalete arcoíris, con el cual se habían comprometido a protestar silenciosamente contra el regímen catarí y al mismo tiempo apoyar la igualdad y los derechos humanos.
Los brazaletes forman parte de la campaña One Love “contra todo tipo de discriminación”. Faltando tres horas para el debut de Inglaterra contra Irán, la federación inglesa junto a la galesa emitieron un comunicado anunciando su rendición ante la negativa de Infantino de defender de manera pública los derechos de la comunidad LGTBI en Qatar, país donde la homosexualidad es un delito.
“La FIFA ha dejado muy claro que impondrá sanciones deportivas si nuestros capitanes llevan los brazaletes en el terreno de juego”, expresa el texto. La federación de Países Bajos indicó en otro comunicado que la FIFA lanzó una amenaza como última opción para evitar la rebeldía de los equipos de fútbol. “Hoy, horas antes del primer partido, la FIFA nos ha dejado claro (oficialmente) que el capitán recibirá una tarjeta amarilla si lleva el brazalete de capitán One Love”, expresa el comunicado de la organización neerlandesa, destacando que de nada sirvieron las reuniones que mantuvieron por dos meses ya que el organismo decidió imponer su autoridad.
La Federación de Asociaciones de Aficionados también mostró su molestía por la decisión de la FIFA. “Nos sentimos traicionados”, dicen en un comunicado. “Nunca más se debería dar un Mundial a un país solo por el dinero. Ningún país con problemas con los derechos LGTBI+, de las mujeres, de los trabajadores, o cualquier otro derecho humano, debería recibir el honor de organizar un Mundial”.
Las federaciones británicas explican que la imposición de Infantino ha terminado pesando más ya que afecta directamente al jugador. “Estábamos preparados para pagar las multas que se aplican normalmente a las violaciones de las regulaciones sobre equipaciones y teníamos el fuerte compromiso de llevar el brazalete. Sin embargo, no podemos poner a nuestros jugadores en la situación de que puedan ser amonestados e incluso obligados a dejar el terreno de juego”, afirman. “Estamos muy frustrados con la decisión de la FIFA, que creemos que no tiene precedentes”.
El pasado 19 de septiembre, 10 federeciciones de fútbol enviaron la iniciativa al máximo organismo del fútbol mundial donde le invitaron a sumarse. La respuesta no llegó e Infantino tampoco fue claro con respecto al uso del brazalete en posteriores ruedas de prensa. Ya a punto de iniciar el Mundial en Qatar, indicó en plena rueda de prensa dejó claro que se oponía al gesto del brazalete.
Ese día donde defendió a sus amigos cataríes y despotricó contra Europa, el jefe de la FIFA aseguró que se sentía gay, mientras que su director de comunicación dijo que él lo era y se sentía bienvenio en Qatar. Entonces Infantino afirmó que la FIFA solo podía defender causas que pudieran ser compartidas por todos, que al parecer, este no es el caso. En cambio les solicitó sumarse a las diversas campañas que ellos ejecutarán durante el torneo. Esta puede tomarse como la segunda vez que Infantino cede ante el régimen catarí, la primera fue que a poco de comenzar el Mundial, se anunció la prohibición de la venta de alcohol en las cercanía de los estadios.
Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Inglaterra, Gales, Suiza, Francia, Noruega y Suecia (estas dos últimas no participan en el Mundial), eran las selecciones rebeldes que pedían utilizar el brazalete, pero ahora, deben rendirse antre la presión de la FIFA. @mundiario