Zelenski ofrece suministrar carbón a Moldavia para enfrentar su crisis energética

La presidenta moldava, Maia Sandu, ha acusado a Moscú de aprovechar el cese del tránsito de gas ruso por parte de Kiev para llevar a cabo una campaña para generar caos "económico y social" en la región.
Maia Sandu, presidenta de Moldavia y Volodímir Zelenski, mandatario de Ucrania. / Oficina del Presidente de Ucrania
Maia Sandu, presidenta de Moldavia y Volodímir Zelenski, mandatario de Ucrania. / Oficina del Presidente de Ucrania

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha asegurado que su país está preparado para proporcionar carbón a Moldavia y a la región separatista de Transnistria como respuesta a la crisis energética provocada por la interrupción del suministro de gas ruso. La oferta fue discutida en una reunión celebrada en Kiev con su homóloga moldava, Maia Sandu, quien ha señalado la creciente presión de Moscú como un intento de desestabilizar Moldavia y la región.

Desde el 1 de enero, el suministro de gas ruso a través de Ucrania hacia Moldavia y la Unión Europea quedó suspendido, tras la decisión de Ucrania de no renovar el acuerdo de tránsito de gas con Rusia. Este convenio, que había estado vigente desde 2019, era altamente lucrativo tanto para Kiev como para Moscú, pero Zelenski declaró anteriormente que no permitiría que el Kremlin siga obteniendo "miles de millones adicionales con la sangre ucraniana".

La interrupción del suministro de gas ha tenido un impacto especialmente grave en Transnistria, una región separatista de Moldavia alineada con Rusia, que depende del gas ruso para su actividad industrial y generación eléctrica. Zelenski destacó que la situación ha sido exacerbada por la estrategia rusa de "mantener secuestrada" a esta región, utilizando el gas como una herramienta de presión para influir en las elecciones moldavas y desestabilizar el país.

"Ahora Rusia tiene secuestrada, podría decirse, a toda Transnistria, la región moldava de Transnistria. Ha provocado un aumento de los precios de la electricidad en la mayor parte de Moldavia. Y todos lo vemos. No sólo es posible y debe resolverse, sino que no habría ocurrido en absoluto si Moscú no quisiera influir en las elecciones de Moldavia. Ucrania ofrece a Moldavia arreglar juntos esta situación", afirmó Zelenski.

La presidenta Maia Sandu también acusó a Rusia de llevar a cabo una campaña para generar caos económico y social, fortalecer su presencia militar en Transnistria y utilizar a Moldavia como un punto de presión contra Ucrania. "Se trata de una estrategia calculada. Rusia pretende crear el caos social y económico, avivar las tensiones en Transnistria e instalar un Gobierno pro-Kremlin en Chisinau. Su objetivo último es consolidar su presencia militar, estacionada ilegalmente en la región de Transnistria, y utilizar a Moldavia contra Ucrania", señaló Sandu durante la rueda de prensa conjunta.

En respuesta a la crisis, Zelenski afirmó que Ucrania está dispuesta a enviar carbón a Moldavia y Transnistria para mitigar la falta de gas. Además, sugirió que especialistas ucranianos podrían colaborar en el mantenimiento de la central eléctrica estatal moldava, que ha sido una infraestructura clave en la generación de energía para el país.

Zelenski también reveló que está explorando opciones con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, para transportar gas azerbaiyano a Europa a través de la infraestructura ucraniana. Esta medida podría no solo diversificar las fuentes de energía de la región, sino también reducir la dependencia de Europa del gas ruso.

El fin del acuerdo de tránsito entre Ucrania y Rusia marcó un punto de inflexión en la relación energética entre ambos países y Europa. Gazprom, el gigante estatal ruso, alegó una deuda de 709 millones de dólares por parte de Moldavia como justificación para cortar el suministro, pero el gobierno moldavo rechazó estas acusaciones y asegura que la auténtica deuda no presenta una cifra tan exorbitante.

La falta de gas afectó directamente a la central eléctrica de Kuciurgan, ubicada en Transnistria, que generaba electricidad para gran parte de Moldavia. La interrupción del suministro provocó cortes de electricidad de hasta ocho horas diarias y un cese casi total de la actividad industrial en la región.

En enero, Moscú anunció que proporcionaría gas a Transnistria con uso exclusivo para "ayuda humanitaria", pero aclaró que el resto de Moldavia seguiría sin acceso al suministro energético ruso. Este movimiento ha sido interpretado como una estrategia para buscar profundizar la división entre Moldavia y Transnistria, fortaleciendo el control ruso sobre la región separatista y empujar a otras regiones moldavas a buscar el mismo trato con Moscú.

Ante esta compleja situación, la cooperación entre Ucrania y Moldavia emerge como un factor clave para enfrentar los desafíos energéticos y políticos planteados por Rusia. "Ucrania está comprometida a ayudar a nuestros vecinos y garantizar que Rusia no pueda usar la energía como arma política en la región", concluyó Zelenski. @mundiario

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