Xi Jinping sitúa a España “en el lado correcto de la historia” y refuerza con Sánchez el eje multilateral
El encuentro entre Xi Jinping y Pedro Sánchez en el Gran Salón del Pueblo trasciende el protocolo habitual de las visitas oficiales. En una jornada de gestos diplomáticos con los pesos pesados de la Administración del gigante asiático, el mandatario chino ha aprovechado la visita de Estado del presidente del Gobierno español para hacer una declaración de intenciones en plena redefinición del orden mundial.
“China y España son países de principios que actúan con rectitud moral, y ambos están dispuestos a situarse del lado correcto de la historia”, ha dicho el mandatario chino frente a Sánchez, con quien despachó una reunión de una hora y con el que después compartió un banquete. Xi ha emplazado al líder del PSOE “rechazar el retorno del mundo a la ley de la selva” y a “defender conjuntamente un verdadero multilateralismo y salvaguardar la paz y el desarrollo en el mundo”.
A esta apelación de Xi, Sánchez pidió que “encontremos juntos formas de reforzar el sistema multilateral y el derecho internacional, que se está viendo socavado de manera recurrente y muy peligrosa cuando son más necesarios que nunca”. Las palabras de ambos se han producida en contraposición implícita a las actuaciones del presidente de EE UU, Donald Trump, sin ser mencionadas explícitamente.
España, en este marco, aparece como un interlocutor fiable para Pekín dentro de Europa. Según el mandatario chino, las relaciones bilaterales han contribuido a “aportar estabilidad” al vínculo entre China y el bloque comunitario. Por su parte, Sánchez ha asumido ese rol, defendiendo la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambas potencias.
Esta visión encaja con la estrategia española de diversificación de alianzas en un escenario internacional cada vez más polarizado.
Multilateralismo frente a fragmentación
El concepto de “ley de la selva” utilizado por Xi Jinping sintetiza la preocupación compartida por el debilitamiento de las normas internacionales. En respuesta, ambos líderes coincidieron en la necesidad de reforzar el sistema multilateral.
Sánchez subrayó que el derecho internacional está siendo “socavado de manera peligrosa”, mientras que Xi apeló a una acción conjunta para salvaguardar el sistema multilateral. “Establezcamos un vínculo más sólido entre China y la Unión Europea, porque si esas potencias se entienden y cooperan, lo harán en beneficio de sus sociedades y también en beneficio de la estabilidad, la paz y la prosperidad del mundo en esta coyuntura internacional tan delicada”, dijo el mandatario chino.
La reunión, acompañada de gestos de cordialidad y continuidad —es la cuarta visita de Sánchez en pocos años—, llega en un momento especialmente delicado para la política internacional y también para el propio Gobierno español, toda vez que el juez que instruye la causa contra Begoña Gómez, la esposa del presidente, ha decidido cerrar la fase de instrucción y proponer que sea juzgada con un jurado popular por cuatro presuntos delitos.
El respaldo simbólico de China a España se produce en paralelo a tensiones con otros actores globales y a desafíos internos que afectan a la agenda del Ejecutivo. En este sentido, el escenario de Pekín se convierte en una plataforma para proyectar estabilidad y liderazgo exterior. @mundiario


