La Unión Europea congela el proceso de adhesión de Georgia por giro represivo
La Unión Europea ha decidido congelar, al menos temporalmente, el proceso de adhesión de Georgia. El embajador de la UE en el país caucásico, Pawel Herczynski, anunció este martes que el proceso de integración, iniciado hace menos de siete meses, se paralizó de facto durante el último Consejo Europeo, celebrado el 27 de junio.
Este estancamiento se debe al giro del partido gobernante, Sueño Georgiano, hacia posturas antioccidentales y la adopción de leyes represivas similares a las del Kremlin. Como parte de esta medida, Bruselas ha suspendido la entrega de un paquete de ayuda militar de 30 millones de euros a la antigua república soviética. Herczynski expresó su pesar en la red social X: “es triste ver que las relaciones entre Georgia y la UE estén en un punto tan bajo cuando deberían estar en su máximo de todos los tiempos”.
El proceso de adhesión de Georgia a la UE comenzó hace algo más de medio año, en diciembre, junto con las conversaciones para la integración de Ucrania y Moldavia. Sin embargo, el Gobierno de Georgia ha aprobado en los últimos meses una serie de leyes inspiradas en la legislación rusa, dificultando el proceso de adhesión que contaba con el apoyo del 80 % de la población, según diversas encuestas. Las advertencias de la Unión Europea contra este giro represivo no han sido suficientes para detener al Ejecutivo georgiano, que busca fortalecer su control del poder.
El partido gobernante, Sueño Georgiano, cuyo fundador es el oligarca Bidzina Ivanishvili con lazos en Moscú, ha impulsado leyes represivas. Entre estas se encuentra una ley de agentes extranjeros de inspiración rusa, que permite acosar a medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales que no sigan la línea oficial, y otra ley contra el colectivo LGTBI, similar a la del Kremlin, que prohíbe el matrimonio igualitario y las operaciones de cambio de sexo. Estas medidas han provocado protestas masivas en Tiflis, la capital, aunque no lograron frenar la aprobación de la ley de agentes extranjeros.
La oposición georgiana tiene puestas sus esperanzas en las próximas elecciones parlamentarias de octubre. No obstante, la desunión de los partidos opositores y un sistema político que premia con un control férreo del poder a la formación más votada presentan grandes desafíos. A favor de la oposición está el liderazgo de la presidenta del país, Salomé Zurabishvili, defensora de la entrada en la Unión Europea.
Influencia de Rusia
Herczynski destacó que la decisión de congelar el proceso de adhesión fue tomada en la última sesión del Consejo de la UE, presidido desde el 1 de julio por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, conocido por sus posturas euroescépticas y su cercanía a Vladímir Putin. Orbán ha sido un obstáculo principal para la ayuda europea a Ucrania frente a la invasión rusa y se ha posicionado como mediador con Moscú sin contar con un mandato europeo. En su reciente visita a Moscú, Orbán apoyó el plan de paz de Putin, que exige la retirada de tropas ucranianas de las provincias ocupadas por Rusia.
El fundador de Sueño Georgiano, Bidzina Ivanishvili, mantiene una postura similar a la de Orbán. Ivanishvili, que amasó su fortuna en la Rusia de los años noventa y habitualmente se le considera el líder del partido en la sombra, reapareció en un acto público en abril para acusar a Occidente de ser responsable de las muertes en Ucrania, argumentando sin pruebas que “el partido de la guerra global” está detrás de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la UE, que utilizan a Ucrania como “carne de cañón”. Además, justificó la ley de agentes extranjeros señalando que “las ONG y la oposición radical” son agentes infiltrados de esta conspiración.
Consecuencias de la suspensión
La suspensión del proceso de adhesión de Georgia también incluye la paralización de ayudas al país, como el paquete de defensa de 30 millones de euros del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, anunciado por Herczynski. Esta iniciativa tenía como objetivo acelerar la integración operativa de Georgia y ajustarla a los estándares de la Unión Europea, e incluía armamento no letal y formación en logística, ingeniería y telecomunicaciones.
Esta decisión marca un punto crítico en las relaciones entre Georgia y la Unión Europea, subrayando las tensiones y desafíos que enfrenta el país caucásico en su camino hacia la integración europea. @mundiario


